Por José María Castañeda
Tras la nota publicada en esta misma editorial donde cuyo titulo era personal del órgano de fiscalización, amenaza con meter al bote a regidores santiaguenses por no cumplir con su función de presidentes de las diferentes comisiones que representan en cabildo.
Ante este escándalo suscitado personajes de la sociedad civil, han opinado al respecto señalando que mucho tienen que ver los regidores y vocales de la comisión de obra pública, al no exigir a la máxima autoridad que lo tomen en cuenta a la hora de licitar obras, ciertamente en la cabecera municipal en Villa Hidalgo y el resto de las comunidades se ha hecho obra pública, sin embargo esta ha carecido de supervisión tanto interna como externa, La interna obviamente le corresponde al personal de Coplademun, cosa que no hacen por ser algunos de ellos sindicalizados y al contar con un horario de trabajo establecido, estos como ya es costumbre en la burocracia son más exactos que un lord ingles al salir, pero a la hora de entrar a laborar nada más se hacen pato .
En lo que refiere a la supervisión externa misma a la que se le paga una fuerte suma de dinero por llevarla a cabo, estos por así convenir a algunos contratistas con una mochada se hacen pendejos y quienes sufrimos las de Caín somos los santiaguenses, ya que somos los que nos quedamos en esta tierra de chuchos pelones, en lo que refiere al renglón de seguridad pública el presidente de esta comisión es el licenciado Benjamín Chiquet, quien desde que asumió su responsabilidad se ha distinguido más por sus escándalos que por representar con dignidad la responsabilidad que el pueblo le confirió.
El presidente de la comisión de salud era el odontólogo Víctor Peña Martínez, y actualmente ostenta este cargo Rigoberto Ramírez, ampliamente identificado con el alias de Rigoletto Buzatti, y aquí hay que preguntarnos todos cuando se llevó a cabo una real verificación sanitaria no nada más entre las mujeres y homosexuales que laboran en bares y cantinas, sino entre quienes expenden alimentos aguas frescas y raspados, aquí podemos señalar que la salud de los santiaguenses simplemente les valió madres a nuestras excelsas autoridades por eso la sociedad civil aquellos que son taxistas, empleados, amas de casa, etc., estamos de acuerdo en que se aplique un correctivo a aquellos que como representantes populares traicionaron la confianza de quienes con nuestro voto les entregamos una beca que les permitió llevar una vida desahogada por 1095 días más adelante le seguimos vale.