Por: José María Castañeda


SANTIAGO.- En cierta ocasión el jefe de prensa en la actual administración Luís Miguel Medina Torres, le dijo a Federico Langarica, si consideraba que era inmoral la demanda que en contra del ayuntamiento habían interpuesto ante la instancia laboral de la capital del estado a sabiendas que ellos habían cobrado el aguinaldo de todo un año cuando en septiembre del 2002 que fue cuando entraron a laborar con Raúl Mercado como presidente habían cobrado el aguinaldo de todo el año.

En esa ocasión Federico Langarica con la desfachatez que le es característica respondió con un no es moral, pero es legal, válgame de introducción el anterior comentario para mencionar que algo parecido está pasando en la junta de sanidad vegetal, cuando el entonces presidente de la misma Marcelino Contreras Rodríguez, al asumir el cargo de inmediato metió a trabajar a su hijo Juan Ramón Contreras de León, primero como oficinista y posteriormente como trampero, es decir colocando trampas contra la mosca de la fruta en las huertas de mango, sin embargo al concluir el periodo de Marcelino Contreras, este en ves de llevárselo pretendió dejarlo de herencia en la mencionada junta, sin tomar en cuenta al nuevo presidente de este organismo José Luís Jiménez Padilla, quien luego que tomo posesión lo dio de baja.

Ahí comenzó el problema al interior de este organismo ya que Juan Ramón, interpuso una demanda laboral ante la junta de conciliación y arbitraje por despido injustificado misma a la que al no darle seguimiento la instancia dictamino que se pagara los salarios caídos al trabajador mencionando el laudo emanado por conciliación y arbitraje que la suma promedio era del orden de los 300 mil pesos además de la reinstalación inmediata en su trabajo, En ese sentido el presidente actual de sanidad vegetal Fernando Ortega Herrera, mencionó que habló con los delegados que componen la mencionada junta de sanidad vegetal, quien le pidió que entablara una negociación con el demandante agregando que si se hubiera indemnizara en su momento a Juan Ramón, este hubiera alcanzado poco menos de 25 mil pesos pero como no se le dio el seguimiento a la demanda laboral, en su momento le ofrecí dijo 40 mil pesos y la reinstalación cosa que no acepto, y tras de comentarlo con los delegados que son los que realmente mandan estos me autorizaron aumentar la suma a 60 mil pesos y la reinstalación cosa que no acepta y aún que Marcelino Contreras, al darle trabajo a su hijo cayó en nepotismo, lo que constituye un delito recordamos la frase de Federico Langarica, a Luís Miguel, No es moral, pero es legal así las cosas en estas tierras del sr. de la Ascensión.