Por Jorge González González.
Nada para Doña Martha Elena, todo el apoyo para Acosta Naranjo: Jorge González
En mi militancia como miembro activo del Partido Acción Nacional, y desde 1999 en que, entre la señora Zamora y el lobo Valenzuela Armas me expulsaron, recibí enseñanzas políticas panistas de muchas personas de buena voluntad y de gran experiencia, sobre todo en mi paso por la LVI Legislatura del Congreso de la Unión, y no puedo negar, tampoco, las enseñanzas recibidas de mi abuelo Margarito, panista de convicción (no había padrón en esos años) que fue un hombre probo, recto y de buen juicio. He tratado siempre de honrar los encargos y responsabilidades encomendados que me han permitido servir a Nayarit y a México; tanto en los cargos partidistas que me han sido encomendados, como candidato a presidente municipal, candidato a diputado local, Consejero Estatal y Miembro del comité Estatal; así como en los encargos públicos de elección: Diputado federal.
Durante el proceso de elección de candidatos del partido y las negociaciones dentro de la coalición que se dio en 1999, traté de guardar un silencio prudente que, algunos panistas de rancia militancia, confundieron con sumisión y conformismo, pero no pude aguantarme, mi conciencia me lo reclamaba, y hablé en contra de la coalición electorera. Y por eso me corrieron, por reclamarle a la señora Zamora su entreguismo al dinero.
Sin embargo, creí (junto con otros miembros verdaderamente panistas) que era un momento oportuno para señalar al interior del partido en Nayarit, al C.E.N. y al Consejo Nacional, que el proceso de esa alianza, no se dio en un marco que implicara beneficio alguno para el PAN. Y así quedó demostrado, al fin, cuando en los resultados bajó para el PAN, gracias a la coalición, el porcentaje de votación de 1999 en comparación con lo que obtuvimos tres años antes, en 1996. Una alianza en la que la ambición y la entrega al caballero don dinero, acabó por desprestigiar a los partidos coaligados: Perdieron mucho el PRD y el PAN.
Ahora, en condiciones parecidas, aunque no iguales, a las de 1999, se pretendió rehacer la alianza para las elecciones de este año, conviniendo que la candidatura para gobernador sería decidida por el PRD, según el método convenido.
Pero la persona que inició las encuestas con un buen posicionamiento, se fue para abajo, no lo quiso reconocer y prefirió salirse de la coalición, rompiendo la palabra empeñada. Lo peor es que, ahora, pretenden que los panistas comulguen con ruedas de molino, y les ponen como candidata a una persona que, aunque alguna vez se dijo miembro del PAN, emocional y doctrinalmente, nunca lo fue. Considero que, aquellos que no quieren ver ni escuchar, podrán ser convencidos de la candidatura de una cirquera de la política, saltimbanqui por naturaleza.
Pregunto yo a los buenos (y escasos) miembros del PAN: ¿Acaso ya se olvidaron de las vejaciones que la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría les hizo?
1. Durante toda su vida adulta (mayor de 21 años en ese entonces), fue priísta, se puede decir que allí aprendió todo lo malo del sistema y, tanto ella como su marido Antonio, se hicieron ricos con los hurtos y usufructos del tráfico de influencias y de información privilegiada.
2. En 2005, la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría se enojó porque el PAN no la propuso como candidata para gobernadora, se declaró de Convergencia y pidió a sus turiferarios y allegados le entregaran sus credenciales del PAN para quemarlas, diciendo que en el PAN lo único que prevalece es el dedazo.
3. En 2006, la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría, ofendió al Presidente de México, EL PANISTA Felipe Calderón Hinojosa, llamándolo TRAIDOR, ESPURIO y QUE TENÍA LAS MANOS PUERCAS.
4. En 2008, en sus maromas, la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría, se hace candidata a diputada federal por el PRD y se ufanó de su perredismo.
5. Hace un mes, da un nuevo salto y se dice panista.
6. Pero, además, considero con muy poca capacidad a la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría, para hacer una buena administración pública para beneficio de los nayaritas.
Por lo anterior, estoy dando todo mi apoyo al Diputado Federal (con licencia), Guadalupe Acosta Naranjo. Es verdad, lo he criticado en el pasado, más o menos reciente, pero, ahora, estoy convencido que es mejor opción para los nayaritas, que la señora Martha Elena García Gómez de Echevarría. ¡Ánimo, Guadalupe, sí se puede!