Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Ante el desgarriate de alto volumen contaminante que los candidatos vienen haciendo con sus campañas ruidosas y cuajadas de verba inútil y plena de vacuidad y veneno estéril, porque el ciudadano que decida ir a votar lo hará por el menos corriente y falso, no por el que haga más ruido.
Nos decía un peatón citadino que las campañas deberían caracterizarse por hechos reales, no por palabrería hueca, como por ejemplo, que el candidato o la candidata se pusiera -con su equipo- a reforestar alguna área devastada por los incendios o por los criminales taladores que los dineros que se gastan a lo tarugo en la publicidad y en los miles de volantes que se convierten en vil basura, deberían aprovecharse en la construcción de un lugar específico y bien acondicionado para depositar los desechos de los tepiqueños y terminar con la pestilencia y la contaminación tan alarmante que agobia a la ciudad capital o que esa lana se ocupe para que se paguen los adeudos a los trabajadores y a los proveedores del Ayuntamiento de la capital o que se aprovechen para cuando menos, bachear las calles que día con día se ven más olvidadas y ya viene el tiempo de lluvias en que se van a convertir en encharcamientos y lodazales de pronóstico reservado.
Y no les vamos a señalar la calle o la avenida en que se acumularán las aguas y las basuras, los lodos y la cochinada porque son de sobra conocidas, ya que sucede en casi todas las rúas de la ciudad capital Está como las luminarias que permanecen prendidas día y noche porque no hay billetes para pagar al personal que las puede controlar
Es triste contemplar y padecer las deficiencias que estamos señalando, mientras los candidatos se pasean como si fueran maestros de escuelas primarias, secundarias, preparatorias y de alto nivel, en carrazos del año y las escuelas derrumbándose por la pátina del tiempo, sin buenos techos y mejores mentores
Y allá vienen los candidatos con sus aparatos de sonido a todo volumen, aturdiendo gente y repartiendo impresos de selección de color, que son como la leña de Pirul que no sirve ni pa´rder
Mientras allá en el campo los frijoleros echan puros frijoles a los carbones que no les pagan sus costales de los del treceavo batallón y nomás reciben pura palabrería de que ahora sí viene el redentor Pero a darles la puntilla
Una guerra de papel y de aparatos de sonido y una caravana de carros que parece una exposición que avergonzaría a cualquier nayarita bien nacido y nomás se oyen los berridos de difamación y las cacayácas convertidas en acres señalamientos contra los que (dizque) les van a dejar el lugar y contra los otros contendientes Opacando las balaceras de los sicarios, que inexplicablemente han mermado, aunque los robos y asaltos siguen a la orden del día y se multiplican conforme avanzan los candidatos en sus campañas pero a ellos no los tocan ni con el pétalo de una rosa
El único de los candidatos que la libra por no ensañarse contra sus oponentes y que se dedica a sopesar y a apapachar a sus paisanos por todos los rumbos donde aparece, es (aunque les duela el Aniceto a los distinguidos cuates, hijos de Susana Bagán del Youtube –por cierto muchos días de estos)-, Roberto Sandoval, (el del sombrero), que sin hacer tanto aspaviento sigue en la punta de las encuestas sin echadas ni alzadas, con la bandera del PRI bien enarbolada, bien fajados los pantalones y apretadas las bragas
Vamos con él porque si dejó deudas en el municipio, si dejó el asunto de la basura en veremos y si tuvo y tiene problemas con sus propios compañeros, sabe a lo que se atiene y sabrá salir adelante Y Control señores Control aunque les haya salido el escozor, y se les hayan alborotado las almorranas, a muchos de los que se quedaron en la recta final y ahora despotriquen contra el partido tricolor y enarbolen otra bandera, la de la traición que solamente para eso me gustaban Salud! Y la suya