*Contra Ney, Charo y Griselda Esparza, el principal pleito que tiene


Por: MARIO LUNA


El diputado con licencia y ex precandidato a presidente municipal por Tepic, Julio Mondragón Peña, dejó muy claro que es un acto de total inmoralidad el que los gobernantes quieran imponer a sus esposas, parientes o familiares así como amistades allegadas a un puesto de elección popular cuanto estos están por concluir su mandato, eso es una total falta de respeto a la base militante de cualquier partido político.

Añadió que esa actitud no se debe de aceptar por nadie, menos por los dirigentes de los distintos institutos políticos, pero que sin embargo, lo acepten porque están manejados y al mande usted del gobernante en turno.

En el caso particular del gobernador Ney González, dijo que éste debería de acordarse cuando criticaba severamente a su antecesor, a Antonio Echevarría, cuando se dio el rumor que candidatearía a su esposa Martha Elena, a este rumor el entonces presidente municipal de Tepic, y hoy nuestro mandatario estatal, alzó la voz en contra de esa intención, ya que decía que era un acto inmoral que no debiera de permitirse, pero hoy, vemos que esa misma inmoralidad se vuelve una realidad pero que tal parece que en manos del gobernante nayarita, se vuelve muy moral, porque hoy, es del dominio público que quiere imponer a su esposa como diputada por la vía plurinominal para convertirla en la líder del congreso y eso no pude ser posible, ya que ello, es lo que ha originado estos desagradables desenlaces que hoy tienen secuestrado a nuestro partido, la sede del PRI estatal, está tomado por un sector muy importante como es la CNOP, importantes cuadros políticos han renunciado a participar en esta contienda interna, así como otros han renunciado al partido para abanderar los colores del PRD y todo por las imposiciones que se están dando en el PRI, en donde la Griselda Esparza presume que solo es la cuidadora de Ney en el PRI estatal y no la dirigente, por lo que tiene que hacer todo lo que él le diga.

Al decir de Julio Mondragón Peña, la señora Charo Mejía, no cuenta con trabajo partidista, menos con una carrera de partido que la pueda avalar, lo que si reconozco dijo, es que tiene trabajo social y este se lo ha dado el haber estado al frente del DIF estatal, pero además si ella en verdad quiere participar, puede esperar, pero hoy, los que deben participar son los que tienen ya el trabajo necesario y la presencia al interior del partido, presencia que se ha ganado en base a la talacha partidista.

Pero es grave realizar o haber realizado un trabajo social con miras electorales, ya que eso indica que todos esos apoyos que se dieron a la gente fueron con un interés no de resolverles sus problemas, sino de que en estos tiempos electorales, les dieran su voto, cosa por demás inmoral.

Mira, sin duda ella tiene todo el derecho de participar por ser una ciudadana, pero debe de esperar los tiempos y momentos para ello, no son tiempos de querer imponer, sino que dejen libre a que llegue gente de trabajo y trayectoria, ya que así se hubiera llegado con fortaleza y unidos y no como estamos ahorita, todos desunidos, peleados, en donde indudablemente no hay garantía de triunfo, el triunfo que tanto hablan es solo de sueño, de saliva, pero en la realidad ellos saben que estamos perdidos.

Con este tipo de actitudes solo se vislumbra una derrota anticipada, ya que el ego del mandatario lo está cegando y piensa que solo dos personas pueden ganar toda una elección, cosa por demás totalmente falsa, para ganar se requiere que todos los sectores, organizaciones, expresiones políticas y la militancia esté unida, ya que solo unidos se puede ganar.

Para concluir, Julio Mondragón aseguró que con eso de estar queriendo imponer a sus esposas como candidatos, solo se presta a que se sienten las bases para que se haga una regla inquebrantable que gobernante en turno deje a su esposa en el poder, y eso no es posible, quienes piensan así, es que están locos por el poder absoluto.