*El Timboncito se nos puso nostálgico por encontrarse solo, ya que su familia se encuentra de vacaciones en Estados Unidos
Por José María Castañeda
SANTIAGO.- Este pasado sábado se cumplió un año más de tradición, al ver como miles y miles de personas llenaban ahora si que de bote en bote la avenida principal de Santiago Ixcuintla, para ser testigos una vez más de nuestro bullangoso rompimiento de la feria.
En el recorrido que hiciera este reportero por la transitada calle, no pudimos dejar de sentirnos nostálgicos al recordar que en nuestros años mozos hicimos el mismo recorrido pero en aquel tiempo con pasos más ágiles acompañado de grandes amigos que viven en otros estados de la república como es el caso de Fausto Payan Abrigo, y de José Ángel Castañeda Castro, o de mi ahora compadre Leonel Muñiz, quien vive en esta ciudad pero que debido al implacable paso de los años, seguramente no acudió a la cita que como regla al caso, debemos de tener todos los santiaguenses, y sin duda más nostálgico me puse al no contar con la presencia de mi esposa Lucila Machain, quien en acuerdo familiar se encuentra gozando de unas merecidas vacaciones en la ciudad de Oakland California, sitio donde residen nuestros hijos mayores Fabio, y Hugo Castañeda, a quienes saludo con afecto desde aquí gracias a la magia de la tecnología.
En fin mi santiaguero mariachero como tuvo a bien llamar el poeta Eduardo Cataño W, vestido multicolor una vez más para recibir a los visitantes de todas partes de la entidad de otros estados e incluso de la unión americana, disfrutando del bullicio y de las alegres notas que emanaban de las docenas de bandas musicales que a lo largo de la 20 de noviembre se encontraban apostadas.
La couhich sin duda una de las mejores bandas con las que contamos orgullosamente de nuestra cabecera municipal, gracias Fili González, la juvenil banda de Rosamorada de mucho arraigo entre los jóvenes, una banda de mucho ruido y mejor ritmo engalano la esquina de las calles Bravo y 20 de Noviembre donde desde hace muchos años se aposenta la familia Porras Domínguez, antes debo de decir para que no se sientan que la Cohuich, estuvo amenizando el sitio donde estaba el candidato a gobernador Roberto Sandoval, mientras que la juvenil estuvo alegrando la estancia de los candidatos Guadalupe Acosta Naranjo, y Pavel Jarero, en la esquina de la calle Morelos estuvo otra banda alegrando el ambiente que mantenía la familia Narváez Robles, a quienes felicitamos entusiastamente, y la banda que amenizaba en los bajos de la presidencia municipal.
Ahí nos pusimos en espera de que pasara el desfile de los carros alegóricos que vestía de fiesta nuestra comuna, al frente iba como ya es costumbre el santo patrono de ixcuintla bendiciendo con sus manos sangrantes a los santiaguenses, para posteriormente admirar la belleza y el porte costeño de las bellas flores del jardín de Ixcuintla, con la presencia de la reina, y sus princesas reales, amen de la siempre distinguida Juanita Santos, quien es la reina del club de la tercera edad y la conocí en mis años juveniles cuando vivía por la calle Primera Corregidora y estaba convertida en una verdadera amazona, ya que me sorprendía verla enfundada en aquellos pantalones levis con su camisa a cuadros montando una hermosa yegua, y en ocasiones me toco verla manejando uno de aquellos tractores massey fergunson, que vendía don Raúl Rodríguez pallaud, en la refaccionaría Rodríguez, la noche del sábado fue una noche intensa donde veíamos rostros que nada tenían que ver con nuestra pasada juventud, por lo que no fueron pocas las veces que pensando para mis adentros repetía una y otra vez, dios perdona el tiempo no sin embargo ver el bullicio, la alegría desbordada en los rostros de todos los que ahí se encontraban en mi reflexión ya que estaba melancólico al verme en medio de un mar de gente que disfrutaba la tradicional noche de rompimiento pero que yo en cambio esa noche estaba terriblemente solo, por lo que elevando una plegaría al cielo dije como admiro a mi gente que en medio de una crisis económica en el campo, y en medio también de una terrible inseguridad sigue viviendo intensamente sus tradiciones salve oh santiaguenses.