Por Fernando Gutiérrez Meza .-

Todo indica que dentro del mismo Partido Revolucionario Institucional PRI se encuentran grupos interesados en afectar la campaña de los candidatos de ese instituto político, pues en vez de mostrar madurez política, unidad y trabajo en equipo hacen lo contrario, en el caso de la Liga de Comunidades Agrarias que dirige Raúl Ernesto Villa Villegas, todo porqué en su momento exigió fueran tomados en cuenta en el reparto de posiciones electorales.

De acuerdo a testimonio de los medios de información en dos ocasiones han tratado de secuestrar las oficinas de la CNC, con el objetivo de desconocer y buscar la salida del pariente de Pancho Villa, por la rebeldía que en su momento mostró cuando fueron electos los abanderados del PRI a diputados federales, lo cual es justificable, máxime que a la CNC ni siquiera les correspondió una mugre suplencia, situación nada sorprendente en cualquier partido político, pues se sabe que siempre son electos los menos pensados, con menos trabajo político, trayectoria, carrera o meritos. La mayorías de las veces quines logran colarse como candidatos en diferentes partidos es producto a otras cuestiones, de intereses económicos, de parentesco, compadrazgo amiguismo, o hasta aspectos personales o de intimidad, pues en la cochina política como en la guerra todo es permitido, más cuando existe una ambición de poder de por medio, aunque en veces es importante el apellido de tal o cual familia.

Por eso, extraña que el dirigente de los campesinos en Nayarit no entienda que él no ser tomados en cuenta en el reparto de las tres diputaciones federales, es porque desde un principio todo estuvo arreglado con anterioridad, aunque pudiera decirse que ninguno de los abanderados de partido del que forma parte Villa Villegas la tiene en la bolsa, debido que en los tres distritos el resto de los institutos tiene gallos (a) con posibilidades de triunfo; ahora los tiempos son diferentes, no existe el partido único que se llevaba el carro completo, aunado a que el abstencionismo será mayor en el proceso que se avecina, factor en donde ningún candidato ha tomado en cuenta.

En el caso del PRI, éstos creen que con el voto duro lograran hacerla, tienen esa confianza, aunque ese tipo de acontecimientos como el presentado en la CNC influyen en el animo de la gente para darle el voto a otro instituto, que posiblemente no sea el PRD, porque se encuentra en la mismas, la voracidad de sus dirigentes, envidias y traiciones, mientras que en el PAN los abanderados no pintan, a no ser por la candidata Ivideliza Reyes, misma que anda por encima en las encuestas y  popularidad que el resto de sus contrincantes, debido a su sencillez, claridad e identidad con la gente del pueblo que finalmente son los que votan.

Sobre el mismo tema, llama la atención la ausencia de proyectos reales de parte de los candidatos a diputados federales, pues todos se han colgado de programas federales que aterrizan en las diferentes entidades de la república, para muestra un botón, apoyos para el campo, becas para los estudiantes, salud para la familias, empleo, empleo y más empleo, partos gratuitos, ayuda para personas de tercera edad, entre otras, pero nada novedoso y que realmente puedan cumplir.

Todos sabemos que los políticos cuando andan en campaña prometen el cielo y las estrellas, hasta un río en lugares donde no tienen, con la finalidad de convencer y aprovechar muchas veces la ignorancia de la gente, quienes con el saludo o la palmadita de lomo son convencidos, pero conforme pasa el tiempo las personas están más despiertas y no creen en los políticos, pues a éstos les importa un cacahuate el bien común, primero yo, después yo y finalmente yo y claro también sus familias, pero el grueso de la población que se rasquen solos.

Son pocos los representantes populares que regresan a sus demarcaciones o distritos, o cuando lo realizan es que quieren nuevamente el voto de la gente para brincar a otro puesto de elección popular, lo cual se ha hecho una tradición en nuestra linda tierra de Nayarit, están de presidentes y buscan ser diputados, son legisladores y quieren ser alcaldes, regidores y  buscar ser diputados, pero siempre los mismos con sus caretas, algunos hasta en dos o más ocasiones lograr ser regidores, tal como si no hubiera más gente, pero como no tienen el padrino en el poder o la madrina, nunca logran una oportunidad, de eso muchos los saben, como el caso del actual regidor Salvador Hernández Castañeda, quien durante casi treinta años de trabajo de partido logra llegar a un puestecito de regidor, en donde simplemente está recuperando los cientos de miles que gasto en anteriores campañas en que sus amigos lo alborotaron pero nunca le dieron el respaldo económico, siempre lo dejaron sólo.

A diferencia de una muchachita de nombre Sara Delgado, a quien de la noche a la mañana aparece como candidata y la convierten en regidora, gracias a las buenas relaciones que su padre tiene con las gentes del poder, en fin.