Por Brígido Ramírez Guillén*

Todavía no podemos digerir los radicales cambios de la política-política que observamos en el proceso interno que se dio en los partidos y en sus alianzas, centradas todos las nominaciones de candidatos después de una serie de engañosos métodos de selección que fueron desde la consulta ciudadana o las encuestas amañadas. Aspirantes soñadores de la democracia; neopolíticos y algunos más con mucha experiencia se dejaron llevar por un panorama optimista del ejercito de acuerdos entre los sectores, organizaciones y corrientes políticas para definir las listas de quienes serían los abanderados a los cargos de alcaldes, diputados, regidores y síndicos. ¿Y qué pasó?.... Lo que ya se avizoraba, lo que ya se comentaba en los círculos políticos, en los centros de reunión, en la misma sociedad. Buenos prospectos a cargos de elección para ser eliminados por gente mediocre, sin trabajo de partido, sin ningún apoyo popular. Esto no quiere decir que no se haya pasado en el cedazo alguno que otro elemento valioso con buen curriculum vital de partido. Todo esto surge desde el rompimiento de la coalición PRD-PAN, que acabó con lo que prometía un halagador proyecto electoral, en que dos fuerzas antagónicas en principios y doctrinas se unían con un sólo propósito de un cambio radical en el mejoramiento de vida de los nayaritas Al derrumbarse esa alianza por el egoísmo y ambición personal de uno de sus protagonistas, cada partido pugna desde luego por sostener una fuerza en su mayor número de militantes y simpatizantes, utilizando métodos de ataques directos a la persona que encabeza el movimiento del cambio, no sólo ahí paran las cosas sino que se cierran los espacios a quienes con derechos y vieja militancia aspiraron a cargos de elección. Por lo que respecta a la alianza del PRI-PVEM-PANAL, prácticamente quedan nulificadas estos dos últimos organismos políticos al quedar sin voz ni voto sus dirigentes para participar en la selección de candidatos a integrar los ayuntamientos y la legislatura local.Es cierto, era muy difícil dejar contentos a los más de mil cien registrados como precandidatos a los distintos cargos de elección, sin embargo las inconformidades surgieron entre muchísimos aspirantes por la forma en que se hizo la selección inclinándose la balanza a favor de una sola corriente y haciendo a un lado la fuerza de las organizaciones y su representatibidad, es el caso del magisterio y de los por muchos años llamados pilares del Revolucionario Institucional, como son los sectores obrero, campesino y popular.. En sus tiempos gloriosos la Federación de Trabajadores de Nayarit, C.T.M., esa semillero de destacados políticos que ocuparon presidencias municipales, diputaciones federales y locales, así como escaños en el Senado de la República, pues nada menos su líder Emilio M. González llegó a ser el presidente de la Gran Comisión, después de haber pasado en su carrera política como gobernador de Nayarit y en varias ocasiones como diputado federal. Y en esta ocasión se devaluó tanto ese sector obrero que su dirigente estatal, Eduardo Ruiz Arce, sólo alcanzó una humilde regiduría, no obstante haberse registrado como precandidato a diputado por el Quinto Distrito. Los otros dos pilares, así considerados por muchos años, del Revolucionario Institucional, quedaron borrados en el reparto del pastel en este proceso interno, pues ni el líder del la CNOP, Luís Alberto Acebo, figuraron en la lista final de los beneficiarios a los cargos de elección popular. Las más sobresalientes inconformidades aparecieron cuando los aspirantes a la gubernatura, senadores Raúl Mejía González y Gerardo Montenegro Ibarra, renunciaron a inscribirse como precandidatos a ese cargo, rechazando más tarde otros ofrecimientos por la cúpula nacional del partido tricolor de ser candidato a la diputación local, para saltar a presidir la Comisión de Gobierno Legislativo y a presidente municipal de Tepic, respectivamente.. Otro que se inconformó fue el diputado con licencia Pablo Montoya de la Rosa, precandidato a alcalde al PRD con la misma aspiración. Las manifestaciones de inconformidad por el reparto de los huesos se extendieron a Bahía de Banderas, Santiago Ixcuintla y a otros municipios, que de formalizarse los anuncios de cambio de partido dejará una huella que en mucho afectará en los resultados de las elecciones. Pero no sólo en el partido Tricolor se dio este fenómeno sino afectó también a los partidos de la Revolución Democrática y Acción Nacional. Cuántos panistas no cambiaron de chaqueta para escudarse en ese partido como candidato a presidente municipal y regidor, lo mismo se registró en las filas del perredismo. En el Sol Azteca anuncian primero como su candidato a Presidente municipal de Tepic a Amado Rubio, para luego desplazarlo por Pablo Montoya, y ante esa circunstancia el mismo Amado se inscribe en el PAN y acepta la candidatura a alcalde capitalino, dejando en el camino a los diputados con licencia Juan Echeagaray Becerra así como al doctor Leopoldo Domínguez El panorama no es muy halagador para los partidos políticos como consecuencia de los turbios manejos de selección de candidatos. En cuanto a los candidatos al gobierno de Nayarit ahí sigue firme Roberto Sandoval, Martha Elena García y J Guadalupe Acosta Naranjo. Hasta la próxima. Decano del Periodismo en Nayarit.*