Por: Olegario Zamudio Quezada
Cuenta la Mitología griega.....Que les ponían dos monedas debajo de la lengua a sus muertos, para que pagaran el pasaje a Caronte, que era el barquero que cruzaba a los muertos por la laguna Estigia, una laguna formada por las lágrimas de los condenados, para llegar al reino de Hades, de los muertos, pues.
El caso es que cuando llegó el Avaro se le hizo muy caro el cobro del peaje y saltando a la laguna cruzó a nado hasta lo otra orilla, ante el sobresalto de los personajes celestiales, quienes en concilio determinaron ponerle una condena ejemplar.
Como penitencia, lo regresaron a la tierra, para que fuera testigo de cómo sus descendientes despilfarraban el dinero que él había logrado acumular con tantos esfuerzos y sacrificios en su vida por la tierra.
Esta mañana, al llegar al centro de la ciudad me encontré a un viejo amigo, luchador social y ese fue motivo para sentarnos a desayunar, hablamos en casi dos horas de amena charla, de cómo el pretexto del proceso electoral actual, ha hecho posible aun más la descomposición política social en Nayarit.
Refería mi amigo: Un día el Profesor Liberato de guayabera blanca y lentes claros entró a mi oficina en el edificio de la sección XX, como en el 94, creo que para desenfadarse de los asuntos que atendía en su despacho, recargando los brazos en la ventana y mirando al horizonte, comentó de su convicciones políticas.
Me dijo Lo último que haría en esta vida, seria aliarme con la derecha, nosotros seguimos y seguiremos con una posición revolucionaria de avanzada, nacionalista y antiimperialista, aliarnos con la derecha sería lo último que hiciéramos y esto sería cuando estuviéramos en total decadencia, esto me lo comentó Liberato, -me decía mi amigo-, en la ventana que da al pasillo del estacionamiento interno, mientras estábamos tomando el aire fresco de la mañana.
A su remembranza con el líder magisterial, a quemarropa se la solté, es que acaso no sabes que se murió Liberato, ese el que era tu líder, como respuesta mi amigo se atragantó escupió la comida de la sorpresa, pidió agua de ciruela de emergencia, me dijo no seas baboso cabrón, como puede ser eso.
Pero no te preocupes le dije, como el Dios es Omnipotente y puede todo, hasta regresar el tiempo si esa es su voluntad, lo hizo, regresó el tiempo y por ello el Liberato ya está aquí de nuevo entre nosotros, este comentario mío, lo dejo aún más desconcertado.
Le expliqué, cuando lo juzgaron en el Reino de Hades por sus pecados realizados en la tierra, determinaron que como castigo y penitencia, lo regresaría a este plano en el que vivimos, para que viera como sus hijos le entregaban a la derecha y a la reacción mexicana enmarcada en el Partido Acción Nacional, todo el patrimonio de su esfuerzo y lucha progresista, revolucionaria, nacionalista y antiimperialista, aquí por la tierra, pues.