Por: Olegario Zamudio Quezada
Era una noche fría de diciembre, estaban tirados en el piso, varios presos del penal de Tepic, a uno de ellos le dieron una patada en la costilla uno de los POLICIAS DEL DF llamados LOS ZORROS, al momento que le preguntaba, tú nombre cabrón, cómo te llamas, ahí estaban los de CNN filmando, entonces el Licenciado el Lobo quien después fue director de la Penal de Tepic, llegó y le tapó la cámara con la mano el lente, a lo que el gringo le contestó encarándolo, no me intimidas, vengo de la guerra del salvador.
El caso es que el Grupo Zorros se retiraron y por una bravuconada se regresaron a vengar a su jefe y amigo que había caído, bajo una bala certera de uno de los presos, uno de los que intentaban fugarse, y todo según comentarios, producto de que los presos habían negociado su libertad y el director simplemente se rajó como tabla.
El caso es que los masacraron a los presos, alguna ocasión, hace muchos años tuve la oportunidad de ver algunas fotografías y un video de ese asunto, del ZORRAZO del penal de Tepic, evento que la cadena ECO de Televisa difundió por todo el mundo.
Creo que fue la ocasión en que la Procuraduría de Justicia del Estado tuvo en su poder un gran número de cadáveres, ultimados de una manera artera y por demás demencial, Emilio Valdez director de un diario matutino EL DIARIO DEL PACIFICO, público al siguiente día en su periódico a ocho columnas, ZORROS TRAGA HOMBRES.
Hoy la Procuraduría de Justicia del Estado de Nayarit, tiene en su poder igual número de cadáveres de hombres ultimados de manera demencial, nadie los reclama y creo que nadie los quiere reclamar, puede ser por ignorancia o pudiera ser, porque implican para enterrarlos un gasto económico difícil de resolver.
Ahí están los cuerpos, en un TERMO QEEN de esos que traen las camionetas de carnes frías, bajo un sol silente y abrasador, solamente el ruido del compresor que bombea aire frio al interior de él, es el que se escucha.
Al pasar acompañando a un amigo por esa área volteamos y le dije, creo que son los olvidados, nadie los reclamara, nadie los llorará, nadie clamará por su ausencia, nadie rezará una oración ni una plegaria por ellos ante el Dios.
Insistí en el comentario, cuan providencial es la muerte, ellos son de geografías diferentes y cómo fue que el destino los junto en el mismo radio magnético de oscilante energía negativa, habiendo tanto mundo y tanto espacio.
Mañana quizá no estén aquí, estarán en ningún lugar, sin destino, sin dirección, de hecho ya no son nada, son simplemente mero trámite administrativo, lectura de un párrafo de ley, en eso estábamos cuando un torbellino de aire caliente y una polvareda se situó justo sobre el THERMO QUEEN, un torbellino que parecía no quererse retirar.
Le dije a mi amigo, sabes rezar, me contestó que no muy bien, le dije tu solo sígueme en la voz y le comenté a el Dios, que les permitiera encontrar su camino en el celestial, que no los condenara o quedaran encerrados en este lugar, el ambiente se calmó, no hubo otro torbellino más y empezó a correr un aire refrescante bajo un sol que mordía, un sol inclemente de la mañana.