Por Óscar Verdín Camacho
Por avenida México en la colonia Mololoa, a unos 30 metros de la casa del gobernador Ney González Sánchez, en la acera de enfrente un comerciante señala los impactos de bala que alcanzaron su negocio la madrugada del miércoles 25 de mayo.
Él no durmió ahí, pero sí otros familiares que le narraron haberse despertado por la balacera.
Una de las balas atravesó una cortina de acero y terminó en una pared, donde marcó un agujero; otra se impactó más arriba, en un muro del exterior. Incluso, el comerciante guardó una esquirla de proyectil encontrada dentro de su negocio y la mostró a este reportero.
Por la dirección que tuvo una de las balas, el comerciante dedujo que quizás fue disparada del lado de la casa del gobernador, posiblemente en una acción de defensa de los policías estatales que resguardan la propiedad.
Esa noche se reportaron distintos hechos violentos en Tepic y, de hecho, horas después, ya de día, fueron encontrados dos cadáveres en las colonias Puerta de la Laguna y San Juanito.
Otros vecinos de la colonia Mololoa hicieron referencia a la balacera de esa madrugada. Uno de ellos señaló que aparentemente ha disminuido la presencia de policías que cuidan la casa del gobernador, pero ello se debe a que hace unas semanas varias cámaras de seguridad fueron colocadas por avenida México, en postes de esquinas cercanas a la citada finca. Así, el monitoreo es constante de cuanto sucede alrededor de la casa del titular del Poder Ejecutivo.
Lo ocurrido el miércoles 25, en que también habría sido baleada una patrulla de la Policía Estatal Preventiva - según el portal de noticias de el Sol de Nayarit- se produjo en medio de una polémica respecto a que se legisle para brindar seguridad oficial a ex funcionarios públicos y sus familias los tres años siguientes a partir de que concluyan sus cargos.
El asunto no ha sido aprobado por el Congreso del Estado.