Especialistas del IMSS recomiendan no automedicarse y acudir con su médico para una orientación adecuada
Las causas por las cuales se puede dañar el hígado son: tomar dosis muy altas de un medicamento, es decir, cuando se ingieren más pastillas de las prescritas o se automedica alguien sólo por hacer caso a opiniones, sin prescripción médica.
Así lo informó el doctor Ignacio Cano Hernández, coordinador de Gestión Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit al referirse a la importancia del consumo de medicamentos y de las afectaciones que puede sufrir el hígado en casos de excesos o automedicación, también identificada como toxicidad hepática.
Las células hepáticas llamadas hepatocitos, juegan un papel vital en el funcionamiento del hígado. La toxicidad hepática se presenta cuando estas células trabajan demasiado para extraer las sustancias químicas de la sangre, o si sufren lesiones debido a infecciones (por ejemplo, el virus de la hepatitis C), pueden producirse reacciones químicas anormales que muy probablemente las dañen.
Por otra parte, las altas dosis de medicamento en la sangre llegan al hígado, aumentando su trabajo que es el de eliminar las sustancias químicas, lo que provoca que se inflame el hígado y lo dañe. Un ejemplo de esta situación se presenta cuando se consumen dosis altas de paracetamol, sin la recomendación médica.
Así mismo, tomar dosis regulares de un medicamentos durante periodos prolongados, puede provocar daños a las células del hígado. Por ejemplo cuando se excede en el uso de medicamentos como ciertos antibióticos, medicamentos para tratamiento psiquiátricos, analgésicos, desinflamatorios, antiparasitarios y algunos anticonceptivos.
Se recomienda estar atentos a las reacciones alérgicas, ya que éstas afectar directamente al hígado; si eres alérgico a un medicamento en particular, el sistema inmunológico puede hacer que el hígado se inflame como resultado de reacciones entre proteínas hepáticas y el medicamento. Si el medicamento no se suspende, la inflamación puede empeorar.
La mayoría de medicamentos que se encuentran en la Farmacopea tienen como vía de depuración y excreción el hígado, por lo que es muy importante tomar solo los medicamentos muy necesarios y las dosis recomendadas por el médico de acuerdo a cada paciente y por periodos cortos.
En el caso de pacientes con enfermedades crónicas, se debe informar a su médico sobre los medicamentos que está tomando el enfermo, para que tenga cuidado al tratarlo, toda vez que se puede presentar una interacción medicamentosa (bloqueos de la acción de un medicamento y/o potencialización de los efectos de medicamentos).
También es importante destacar aquellos pacientes que tienen enfermedad hepática como cirrosis, hepatitis C, y/o hígado graso, para que al acudir a la consulta con su médico, considere los medicamentos a recetar y los que el paciente está ingiriendo para evitar que se incremente el daño al hígado y el deterioro de sus funciones.
Finalmente, el especialista recomienda particularmente a los pacientes con alcoholismo crónico y/o pacientes con edades en extremo de la vida (niños y/o adultos), practicar hábitos de vida saludable, con una alimentación balanceada, evitar consumir medicamentos en forma innecesaria, ya que son muy susceptibles al daño hepático si se ingieren medicamentos por periodos prolongados y/o en dosis altas.