Por Brígido Ramírez Guillén*

Poco a poco se va cerrando ese largo sendero transitado por partidos políticos y su candidatos a los distintos cargos de elección y aún no se ve claro quienes llegarán a la meta con la cara levantada, con la sonrisa en los labios y el triunfo en la mano. Los aspirantes al gobierno del Estado, Martha Elena García, Roberto Sandoval Castañeda, Nayar Mayorquín y Guadalupe Acosta Naranjo, siguen recorriendo las comunidades rurales y colonias urbanas como lo hicieran el primer día de su campaña programada para allegarse simpatizantes que se suman a las listas de los seguros sufragantes que les darán el triunfo en las elecciones del tres de Julio. Los que estamos atentos a esas giras de trabajo de los abanderados del Partido Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Alianza PT-Convergencia y de la Revolución Democrática, nos sorprende a veces como logran concentraciones en determinados municipios, donde se suponía que serían lugares perdidos por la escasa militancia y por ser bastiones de otros institutos políticos Esos hechos originan que se llegue a dudar del arraigo y posicionamiento que pueda asegurar el triunfo en un municipio o distrito electoral. Como es el caso del Sol Azteca, que creían sus dirigentes y candidatos que nada tenían que hacer en el municipio de Bahía de Banderas, donde anteriormente se consideraba priísta y de fuerte influencia panista, pero sucede que en la visita que hiciera Acosta Naranjo se reflejó otra realidad, con los eventos masivos cubiertos por los seguidores del candidato. Por su parte, Martha Elena, de Acción Nacional, con una nueva imagen reflejada en sus aspiraciones y propuestas realistas para transformar el Estado, va dejando en cada lugar donde llega una esperanza entre las gentes de que todo cambiará en bien de los nayaritas. Roberto Sandoval más que nada le va a las encuestas que lo favorecen para mostrarse tranquilo y esperar que transcurran los días para llegar al tres de julio, fecha de las definiciones. Nayar Mayorquín, por su juventud tiene mucho entusiasmo en trabajar desde Palacio de Gobierno para poner en práctica lo mucho de sus aspiraciones, con que le daría forma a un desarrollo integral, en todos los aspectos, a este Nayarit que se muestra estancado. Siempre hemos considerado muy variable la conducta del electorado nayarita en tratándose de elegir a sus gobernantes, pues cuando más seguro se cree que irá por determinado camino en apoyo de tal candidato inclina la balanza hacia el político que a última hora más le satisface y que le puede dar mayores satisfacciones, como miembro de la sociedad. En el 75, se creía en los medios oficiales que el electorado se inclinaría favorablemente y forma arrolladora por los candidatos priistas, desde el aspirante a la gubernatura, pero el día de las votaciones salió el pueblo a las casillas, formando largas filas para cumplir con sus derechos cívicos y darle miles de votas al abanderado de la oposición, Alejandro Gascón Mercado. Llego el 99 y volvimos a ver un despertar cívico y volcarse los ciudadanos para cambiar los destinos de los nayaritas, la renovación de los poderes. En este 2011 nos acercamos al tres de Julio, en que si la gente sale a votar, dejando a un lado la apatía, venciendo al abstencionismo, disfrutaremos de una verdadera fiesta que nos llevará a darnos a los gobernantes que queremos para transformar Nayarit. No hay candidato, de los distintos partidos políticos, que no hable de reformar el Estado, darle seguridad, más educación, mejor atención a la salud, combatir la corrupción, más empleo. Solo falta seleccionar cual de todos puede cumplir con esas demandas ciudadanas El pueblo no debe equivocarse. En el escaparate están los que quieren la gubernatura, solo basta analizar a cada uno, conocer su trayectoria política, su conducta pública, su sinceridad en el manejo de sus promesas, su arraigo en la sociedad, si han manejado los recursos económicos con honestidad, en caso de haber ejercido una función pública, su personalidad independiente, y tantas cosas más que hay tener presente de cada aspirante para inclinarse a su favor el día de la elección. No hay que olvidar, que Nayarit se juega su destino y el de los nayaritas. Hasta la próxima. *Decano del periodismo.