Por Óscar Verdín Camacho


En el automóvil Tsuru color azul, modelo atrasado, hay desde propaganda política, cojines para nivelar los asientos, pero también un machete tipo caguayán, largo y con suficiente filo, que es acomodado en el asiento del copiloto o en la parte trasera.

Pero jamás en la cajuela.

El machete, por si las dudas, es para la defensa personal de Cuauhtémoc Becerra González, reportero en varios medios de comunicación locales y quien además es candidato a diputado en el segundo distrito, en las filas del Partido de la Revolución Socialista (PRS).

Ayer, el machete dormía en el asiento trasero del Tsuru puesto que, explicó Cuauhtémoc Becerra, actualmente es apoyado para entregar propaganda política y la persona que lo acompaña viaja junto a él. No quiero que vaya a cortarse los pies.

Según el reportero y candidato, decidió traer consigo el machete desde que la violencia aumentó notablemente a partir de principios del año 2010.

Ejemplifica que hace unos meses, durante un buen rato observó a varios sujetos que portaban armas de fuego, frente a su domicilio, a bordo de una camioneta. Se inquietó y llamó al número de emergencias 066 pero lejos de enviar policías, dice, la operadora le hacía preguntas sobre el número de placas del carro de los desconocidos.

Enfadado, Becerra colgó y decidió salir de su casa, machete en mano. Los sujetos resultaron ser policías.

De acuerdo con el reportero, no es para menos que haya decidido traer un machete consigo, por la situación de inseguridad que priva.