Marcos Trujillo .-

Tepic.- La guerra de las encuestas ya empezó en este proceso electoral, y mientras el PRD dio a conocer la que ellos mandaron a hacer con Berúmen y Asociados, donde le dan 6 puntos de ventaja a quien pagó la encuesta, o sea Martha Echevarría, este portal tuvo acceso, aunque sólo fue de oídas, de otras encuestas que han realizado los institutos políticos que participan en la contienda electoral.

De esta manera, según nuestro enviado especial, se pudo conocer que el PVEM pagó una encuesta también, misma que fue levantada del 15 al 25 de mayo, en donde aparece que el candidato a diputado por el distrito II, Javier Naya, se encuentra arriba del PRI, PAN y PRD con una ventaja de hasta 6 puntos, lo cual según nos dijeron, hizo saltar de gusto a los simpatizantes verdes.

Sin embargo, horas más tarde, nos llegó el mensaje de que el Partido Acción Nacional también realizó una encuesta la cual pagó a conocida consultora de opinión, y en la que Rafael Bruno Orozco va a la cabeza de la contienda electoral con 7 puntos de ventaja sobre todos los demás partidos, hecho que ha puesto a temblar a más de uno, que pensaba que ya la tenía segura.

Las cosas no terminaron ahí, pues nuestro informante se trasladó hasta la sede del PANAL, lugar donde la algarabía estaba en grande, luego de que conocieron los números de una encuesta que encargaron a una prestigiosa empresa, y que fue realizada del 16 al 24 de mayo, en donde obvio, el triunfo electoral se vaticina para los candidatos del magisterio, con ventajas de 5 puntos por arriba de cualquier contendiente que se les presente en el distrito II.

Nuestro informante precisó que en el PT y Convergencia también mandaron a hacer encuestas, y curiosamente las empresas encargadas de dichos sondeos, le dan el gane a los candidatos de ambos partidos, con ventajas que van desde 6 a 8 puntos por arriba de los más fuertes como son el PRI y el PRD.

De esta manera, y cuando la confusión comenzaba a tornarse más intensa por los choques de números que se nos presentaban, nuestro informante nos confió que en realidad todo se trataba de una broma, pues quería demostrar la teoría de que quien paga las encuestas es quien sale ganador de las mismas, de ahí que comenzó a soltar números adivinando lo que contestarían las empresas contratadas por cada uno de los partidos políticos, al efectuar un ejercicio de esta naturaleza.

Cabe mencionar que los teléfonos no dejaban de sonar luego de que se conocieran estas cifras, pues muchos simpatizantes querían publicitar sus números y las prospectivas de triunfo electoral.