Por Fernando Gutiérrez Meza
El miércoles concluyeron los eventos masivos de cierres de campaña, ahora los candidatos a diferentes cargos de elección esperan pacientes y conscientes el resultado que decida el pueblo el próximo domingo, en que dependerá mucho la determinación de la gente que en cumplimiento de sus deberes cívicos determinaran tachar la boleta por tales o cuales candidatos.Dentro del panorama político que se vivió en Nayarit durante un par de meses en que hubo pre y campañas políticas, los adversarios del partido oficial siempre trataron de involucrar al mandatario estatal Ney González Sánchez, que siempre se mantuvo al margen y dejó que el instituto político del que forma parte hiciera los acuerdos y eligiera a sus abanderados a los distintos cargos de elección popular, que fueron electos en su oportunidad y éstos realizaron sus actividades proselitistas.El ejecutivo de los nayaritas se concretó a continuar con sus funciones concernientes a las actividades del gobierno y las realización y supervisión de obras, o el arranque de otras que todavía se harán en el tiempo que resta a la administración sensible y humanista que encabeza Ney.En esa misma sintonía se condujo el Poder Legislativo, que preside Manuel Narváez Robles, que estuvo al pendiente para que el Congreso y sus funcionarios permanecieron al margen de cualquier aspecto que tuviera injerencia del proceso electoral que viviremos los nayaritas este 3 de julio..Estamos a menos de 72 horas de conocer el veredicto definitivo de la elección, saber los nombres, apellidos y él o los partidos políticos que la gente determinó respaldar para que nos gobiernen los próximos seis y tres años, no obstante, se observa indiferencia de un considerable porcentaje de la sociedad sobre sí acudir o no a votar ese día, ante la decepción que existe de los políticos que cuando andan en campaña prometen los bueyes y las carreteras, el cielo y las estrellas, pero una vez que logran su objetivo se olvida de todo y hasta cambian su manera de conducirse con los de abajo, pobretones y huarachudos, se concretan a servirse de los cargos públicos y hacer negocios bajo la sombra del poder, mientras que al grueso de la población solamente les llevan dadivas y limosnas que en nada resuelven los problemas económicos de miles de familias que no tienen un empleo..Esa conducta de los políticos o gobernantes no es nada nuevo, pues desde inicio del siglo XX, a las actuales generaciones que nos ha tocado vivir hemos visto las mismas promesas, dizque beneficios, ayudas, solución de problemas, necesidades de servicios y demás, las cuales persisten y seguramente en 20 años o más sucederá lo mismo, pero con nuevos autores aunque posiblemente con los mismos apellidos y hasta más pulidos, pero bueno, aquí nos toco vivir.Mucho se habla de cambios, mejorías, honestidad y transformación, pero pareciera tratarse de una utopía, todos están cortados con la misma tijera y provienen de esa corriente de políticos que desde hace años han tenido el control político de este México lindo y querido, que por más bandidos que han llegado al poder con su supuesto afán de servir, simplemente no han logran acabarlo y todavía puede respirar está tierra creyente de la virgen Morena de María de Guadalupe, siguen peleando los partidos por tener control político del país y saquearlo hasta la saciedad.Ojalá que el domingo la gente consciente de sus deberes cívicos, realmente valore debidamente por quién votara y también habrá que esperar que el triunfador cumpla debidamente con sus funciones una vez en el poder que le corresponda, pero a la vez, esperemos que ese día no vaya a suceder una tragedia ante la efervescencia que impera con los fanáticos y apasionados tanto de un lado como del otro, porque de lo contrario enturbiaría una elección en que todo mundo tiene puesta la mirada. En fin.