*Después de había señalado que reconocería la derrota si Roberto Sandoval ganaba y ahora miente como siempre lo hizo durante toda la campaña
*El talibán sigue lavándoles el coco a todos
Por: MARIO LUNA
TEPIC.- En conferencia de prensa la candidata a la gubernatura por el Partido de Acción Nacional, Martha Elena García de Echevarría, de manera categórica y asesorada en todo momento por el diputado de su partido Carlos Hernández Ibarría mejor conocido como el Talibán, dijo que no reconoce su derrota como lo han venido anunciando y que menos reconoce el triunfo del hoy gobernador virtual Roberto Sandoval.
Y es que según ella, los resultados que se han venido dando no solo en el ámbito local sino nacional, han sido manipulados a favor del abanderado de la coalición Nayarit Nos Une, para hacerlo aparentar que fue el triunfador, cosa que para ella es toda una mentira, ya que las cifras la hacen ganadora a ella.
Pese a que se ha informado que de acuerdo a los resultados preliminares de la contienda electoral de este fin de semana, el triunfo es arrollador y que le corresponde a Roberto Sandoval Castañeda, a quien se le señala que tiene una gran ventaja de más de 40 mil votos contra su más cercano contendiente, Martha Elena lo desmiente y lo pone en la tela de duda.
Ni aún esos más de 40 mil votos en su contra, dijo la abanderada panista, la harán desistir de que ella tiene la razón de que ganó la elección, por lo que se irá hasta las últimas consecuencias y ante donde sea necesario para hacer que su triunfo sea reconocido para bien de Nayarit y de su gente.
En ese mismo marco de no reconocer derrota y menos reconocer triunfos ajenos, Martha Elena García, agradeció a quienes votaron por ella, por aquellos que quisieron la paz y el trabajo para Nayarit y que hoy se los quieren arrebatar, es por lo que se ha demandado el conteo de acta por acta, casilla por casilla.
Es preciso señalar que en dicha conferencia que fue unilateral, solo para que hablara Martha Elena García, no se permitió que se le cuestionará con ningún tipo de preguntas, ya que se argumentó que estaba muy sensible por los resultados que no se le quieren respetar y en efecto, se pudo ver un rostro desencajado, con una mirada perdida y con los ojos vidriosos como queriendo llorar, no sabemos si por el enojo de que el pueblo la rechazó al no darle su voto o por la angustia de no ser gobernadora como era su sueño.