Por Brígido Ramírez Guillén*
Tres partidos políticos, Acción Nacional, de la Revolución Democrática y de la Revolución Socialista, y una coalición, PT-Convergencia, por más intentos que hicieron, por más movilizaciones de sus cuadros directivos nacionales y locales; a pesar de los millones y millones de pesos que invirtieron, del esfuerzo y trabajo por conquistar a los ciudadanos y convertirlos en sus simpatizantes, que al concluir la ruta se volcaran a las urnas del tres de julio a votar a favor de sus candidatos al gobierno del Estado y ganar la elección para sacar al Partido Revolucionario Institucional de Palacio, a pesar de ello, insistimos, no lograron su principal objetivo, y a partir del 19 de septiembre de este 2011, volveremos a ver sentado en la silla que hoy ocupa Ney González Sánchez a un nuevo mandatario de extracción priísta que gobernará los próximos seis años. Los abanderados de los organismos políticos desde que tomaron protesta anunciaron como esencia de su lucha sacar al PRI de Palacio de Gobierno y ejercer la alternancia con la finalidad de transformar la entidad con nuevos planes y programas de desarrollo, con grandes obras de infraestructura, con más atención a la gente necesitada impartiéndoles mejores servicios sociales, así como aplicar políticas efectivas para combatir la corrupción y la inseguridad. Cada candidato a la gubernatura traía sus promesas y las externaban y hubo uno que otro que no supo explayarse en sus expresiones por su carencia en la forma de manifestarse y manejar el lenguaje.Transcurrieron los meses de la campaña política de los aspirantes, quienes al final de cuenta tuvieron que expresar el veredicto de los electores al escoger a quien consideraban al mejor para gobernador Nayarita.El tres de Julio fue la fecha esperada y una vez que transcurrió una jornada tranquila, en orden, con gran afluencia en la casillas electorales, en el ejercicio de la democracia, salió a la luz pública el nombre del ganador al gobierno de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, del Partido Revolucionario Institucional, coaligado con el Verde Ecologista y Nueva Alianza, con una votación de más de treinta y un mil sufragios sobre su más cercano contrincante, Martha Elena García, del Partido Acción Nacional. Esos resultados lo dieron a conocer en conferencia de prensa el presidente estatal del PRI, diputado federal Manuel Cota, el delegado del C.E.N. diputado Felipe Enriquez y el secretario de Acción Electoral del C.E.N. Manuel Cavazos Lerma, quiénes aseguraron que el triunfo priista era irreversible e inalcanzable.La Alianza Nayarit nos Une, a través de su presidente Manuel Cota, remarcó que en porcentajes Roberto obtuvo el 45.68 mientras que Martha, del PAN, el 38.65 y Guadalupe Acosta Naranjo, del PRD, el once por ciento. Este último el exdirigente nacional de su partido, diputado federal con licencia, ganador de cuanto debate político se presentó, con un gran discurso de legislador, de quien se esperaba grandes cosas como aspirante a gobernador, sumió a su partido en el tercer lugar en estos comicios, con la pérdida de tres presidencias municipales, de las cuatro ganadas en las pasadas elecciones, y una conseguía la de Santiago Ixcuintla, con Pavel Jarero, así como la derrota en los dieciocho distritos. De acuerdo a los datos divulgados, el PAN se levantó con el triunfo en nueve municipios, Ahuacatlán, Compostela, Ixtlán del Río, Jala, Xalisco, El Nayar, Ruiz, La Yesca y Bahía de Banderas. El PRI ganó las alcaldías de Acaponeta, Huajicori, Rosamorada, San Blas, San Pedro Lagunilla, Santa María del Oro, Tecuala, Tepic y Tuxpan.Amatlán de Cañas fue para el mini partido de la Revolución Socialista y Santiago Ixcuintla, para el PRD. Los Distritos Electorales que se adjudicó Acción Nacional son: el primero, con el doctor Polo Domínguez; el sexto, el decimo tercero y el décimo cuarto. Los otros catorce de mayoría fueron para el Revolucionario Institucional. Acaponeta, un municipio que siempre se había caracterizado por ser priísta fue gobernado por un alcalde del PRD, más ahora como resultado de esta jornada de Julio, volverá a ser manejado por el partido tricolor, con el gallo Efraín Arellano; lo mismos ocurrió en Tecuala, que deja de ser perredista para integrarse nuevamente al PRI. Lo que sobresalió en esta elección fue el pésimo funcionamiento del Instituto Estatal Electoral en lo referente en el manejo de resultados hacia los medios de comunicación, pues fue necesario recurrir a los partidos políticos para lograr las cifras de la votación, lo que trajo consigo una confusión, ya que esos números tampoco se manejaron a tiempo en las computadoras, por haberse caído el sistema por varias horas. Se espera que este miércoles el Instituto funcione y tenga bien informado a los medios sobre los cómputos finales, ya oficiales. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.