*Perredistas quieren linchar a Rodrigo González por vender candidaturas en todos los municipios
*Nunca sacó a los mejores, solo le interesó el dinero
*Sandoval jugó bien y sus estrategas también

Por el poeta de Cucharas, Gilberto Cervantes Rivera.- Con sus casi cincuenta mil votos para gobernador, el perredista Guadalupe Acosta Naranjo, debió haber tenido mejor suerte; amarra senaduría, dicen; empero, suena contradictorio que Martha Elena con su segundo lugar, haya arrastrado al triunfo a casi diez presidencias municipales y cuatro diputados de mayoría, mientras que el PRD solo la Presidencia Municipal de Santiago Ixcuintla, donde volvió a perder Cota, representado por un panista. Parece increíble el que haya perdido el PRD, las cuatro alcaldías de la zona norte, Huajicori a pesar del excelente trabajo de Héctor Gómez Gurrola, también Acaponeta, con un Gallo Arellano fortalecido por la señora Bertha Rodríguez, Tecuala venida a menos y Rosamorada desde antes lo habían cantado que la recuperaba el PRI con Ángel Calvillo, un buen político que viene de abajo. Así las cosas, la clase política pretende que el PRD entre en una etapa de reflexión; no pocos al interior del mismo, quieren linchar a Rodrigo González Barrios y al propio Guadalupe Acosta Naranjo. No se vale montonear a los que fueron avasallados por el ventarrón de las inequidades; este último jugó a ganar pero perdió ante los pendientes que traía desde la ciudad de México. López Obrador lo vino a perseguir, maniobró e impuso sus condiciones para satisfacer venganzas; hasta se me ocurre pensar que hubo complicidades para hacerlo perder, no hay explicación para tanta alcaldía para el partido que tiene ensangrentado el país; la gente inteligente se quiebra la cabeza pero no entiende; y le pasó lo mismo a Pavel Jarero, ganó de calle la alcaldía, pero no contará con ningún diputado local del PRD y con ningún regidor, solo el síndico y su noble alma para negociar acuerdos. Los panistas andan felices, pero del maremágnum este, Naranjo y su equipo pueden no estar contentos, sin embargo, esos casi 50 mil votos, trabajados a tres años, cuidado; el PRD no está solo, de una gran derrota, de un gran fracaso, surgen victorias a futuro. Roberto Sandoval Castañeda jugó bien, se rodeó de un buen equipo, de buenos estrategas, ganó la gubernatura y en el Congreso del Estado, es mayoría; ya lo ha dicho cientos de veces, gobernará para todos, se quitó la camiseta priista, y se pudo otra con todos los colores, sabores y texturas: será un buen gobernador. PALESTRAZO: en política, no vale equivocarse, ni enojarse; hay que saber esperar.