LIC. JAVIER DURÁN

Increíble y hasta lastimosa la forma en que son tratados los abogados en el estado de Nayarit. Los Secretarios de acuerdos, agentes del ministerio público, agentes de transito, policías municipales y estatales, todo el mundo les quiere gritar y hasta se burlan de los profesionales del derecho.

¿Quién tiene la culpa de la forma en que nos trata a los abogados y el menosprecio que las autoridades manifiestan cada que tratan con un abogado?

Lastimosamente una de las profesiones que menos beneficios ha tenido por parte del gobierno estatal y además es una carrera muy ingrata, es precisamente la de los profesionales del derecho, quienes han soportado no una, sino varias crisis económicas con gran heroísmo y partiéndose el alma día a día en los juzgados para poder llevar algo a la mesa para que coman sus hijos.

Muchos piensan, erróneamente por supuesto, que los abogados son profesionistas que viven con abundancia de bienes y muchos creen que ganan el dinero a manos llenas, sin embargo nada es más lejano a la realidad.

Los abogados que se dedican al litigio no pueden vivir de eso, hay mucha competencia, existe mucho canibalismo entre los propios compañeros, hay mucha deslealtad en el ejercicio de esta profesión, lamentablemente.

La crisis económica también ha afectado considerablemente la cantidad de asuntos que tienen los abogados, y los clientes muchas veces quieren que les resuelva el asunto y hasta entonces te pagan. No es fácil el trabajo de los abogados, se la ven perra para llevar el pan cada día a su mesa. El abogado litigante se encuentra además de que con la falta de recursos económicos por parte del cliente, con la lentitud y burocracia de los sistemas de procuración e impartición de justicia (Tribunal Superior de Justicia y Procuraduría General de Justicia)

Además, las lagunas jurídicas, el tráfico de influencias, la dilatación del asunto por la interposición de recursos por parte del abogado deshonesto, quien a sabiendas que tiene perdido el asunto, promueve mil y un artificio jurídico con tal de aplazar por un tiempo la sentencia que tarde o temprano será en contra de su representado, afectando no solamente la economía de su cliente, sino también de los litigantes.

Hay cientos de licenciados en derecho que no se dedican al litigio, por la simple y sencilla razón de que esta muy saturado todo el estado con muchos despachos jurídicos y la posibilidad de agarrar buenos asuntos solamente los tienen algunas personalidades que colaboran en el gobierno o que tienen esos nexos de amistad y compadrazgo de quienes ostentan el poder.

Esos son los que agarran los buenos asuntos, a nosotros solamente nos llegan los asuntos charalillos. Aquellos que nos pagan en abonos y/o hasta que se gane el juicio.

Por eso, muchos licenciados mejor se dedican a la impartición de cátedra en escuelas particulares, que gracias a Dios abundan por doquier y que pagan en promedio 70 pesos la hora.

Ahí el asunto es un poco peor, ya que en la mayoría de estas instituciones solamente les pagan las horas que dan de clases y no tienen ningún tipo de prestaciones. Pese a lo caro que cobran las colegiaturas estas universidades patitos, estas no les pagan las vacaciones a sus profesores, aunque a los alumnos si se les cobra religiosamente y hasta con amenazas de correr a los estudiantes si no pagan, todos los meses del año y por lo menos 3 inscripciones al año.

Por lo que, siendo honestos, de los miles de abogados que existen en la entidad, solamente algunos tienen el privilegio de ganar mucho dinero en el ejercicio de sus profesión, y entre estos podemos contar a los notarios públicos, a los corredores, a los funcionarios públicos que tienen sus consorcios jurídicos y párele de contar.

La gran mayoría de los profesionales del derecho vivimos al día y con el Jesús en la boca porque no tenemos prestaciones sociales, ni servicios médicos, ni mucho menos un seguro de vida, ya ni hablar de una casa propia, ya que la gran mayoría vivimos en casas de renta.

Por lo pronto, este año nada ha cambiado y el futuro de los abogados es incierto en el ejercicio de su profesión. Por lo que para dignificar la profesión de la abogacía, un grupo de jóvenes se han propuesto crear una asociación de abogados diferente. Legalmente registrada ante las autoridades correspondientes y que busque el bien para cada uno de sus asociados.

Mayores informes de esta nueva asociación en; duranjavier_@hotmail.com