Por Óscar Verdín Camacho


Una mujer de 79 años de edad permaneció varias horas en el interior de una iglesia, acatando la amenazante orden de un delincuente que le había hecho creer que su casa sería atacada a balazos. De la misma manera, también por teléfono, el sujeto exigía una suma de dinero a familiares de la señora, haciéndoles creer que la tenían secuestrada.

De esa forma, aunque los parientes de la mujer la buscaran, no la encontrarían en un corto plazo, por lo que cobraba aparente veracidad la versión del secuestro.

El dinero exigido debía ser depositado en una cuenta bancaria.

Ayer en conferencia de prensa, el anterior caso fue puesto como ejemplo por el director de la Agencia Estatal de Investigación Guillermo Martínez Moreno, para lanzar una alerta sobre lo que es conocido como secuestro virtual, donde la víctima no es secuestrada físicamente, sino que se trata de una estrategia para cometer estafas aprovechándose del miedo que hay por la presencia de organizaciones criminales.

En especial, subrayó Martínez Moreno, quienes realizan las llamadas se hacen pasar como Zetas, posiblemente porque ha sido identificado como uno de los grupos delictivos que opera en el estado.

En compañía del secretario de Seguridad Pública Estatal Rodolfo Ocampo Pérez, el director de la Agencia Estatal de Investigación señaló que la semana pasada tuvieron conocimiento de cinco secuestros virtuales. Y así como a la señora antes mencionada le dijeron que fuera a una iglesia, a otra familia la amenazaron para que permaneciera dentro de un hotel, pero puede ser un cine u otro sitio, indicó el jefe de la policía.

Agregó que los maleantes generalmente se comunican de otros estados de la República.

Pidió, por lo tanto, alertar a todos los integrantes de las respectivas familias para hacer caso omiso a este tipo de llamadas y no entablar diálogo con los sujetos. Lo recomendable es colgar el teléfono y ponerse en contacto con sus familiares.

De acuerdo con Martínez Moreno, en especial se debe evitar que los niños y ancianos atiendan las llamadas por teléfono, pero indicarles que no deben responder a este tipo de amenazas.

También se solicitó dar aviso a las autoridades llamando a los números 066 y 089, cuando haya este tipo de casos y no encuentren a alguno de sus parientes. Guillermo Martínez indicó que la semana pasada policías municipales encontraron a tres menores de edad en un hotel, mismos que atendían ese tipo de amenazas.