Por Óscar Verdín Camacho


Los señores Leonardo Cruz Ramírez y su hijo Cirilo Cruz Martínez, de 82 y 50 años de edad, respectivamente, oaxaqueños ejecutados la madrugada del domingo 17 en el municipio de Rosamorada, habrían sido confundidos por una banda de delincuentes.

Lo anterior cobra fuerza puesto que ambos se dirigían hacia Estados Unidos, procedentes de Oaxaca, de donde salieron el viernes 15 a bordo de una camioneta Toyota Tundra con remolque.

Al cruzar por Nayarit, fueron interceptados en la autopista Tepic-Villa Unión y ejecutados a balazos a la altura del kilómetro 80. Los cuerpos fueron dejados junto a la carretera, en tanto que la camioneta quedó abandonada a unos dos kilómetros, según indicó el domingo la Procuraduría General de Justicia.

La identidad de los cadáveres se conoció por identificaciones que llevaban en sus ropas, entre ellas documentos como residentes en Estados Unidos. Familiares del señor Leonardo Cruz y de su hijo Cirilo fueron avisados de los hechos el domingo, aunque arribaron a Nayarit el lunes para tramitar la entrega de los cuerpos.

Unos desde Oaxaca, y otros de Estados Unidos, parientes de las víctimas se comunicaron con funcionarios de la PGJ para conocer qué había ocurrido.

Ha trascendido que el robo sería otro de los móviles de los asesinatos, con lo que se estaría ante más víctimas inocentes que han sido ultimadas en el estado.