Por: José Ma. Narváez Ramírez.

En lo personal, he guardado muy buenos recuerdos de esta familia santiagoixcuintlense, en especial de don Pascual Ramírez, hombre de campo y amigo entrañable de mi señor padre, don José M. Narváez Madrigal, quienes juntos incursionaron por allá en 1945 en la política, cuando no se usaba ser rapaz y no se dejaban las arcas municipales vacías y a la presidencia en calidad de en quiebra como ahora se estila que se mofen los funcionarios y los primeros ediles se van como el mayáte con todo y hebra sin que nadie se atreva a acusarlos de viles rateros que creen que con haber sido electos ya le hicieron un gran favor al pueblo y que éste tiene que pagar su peso en oro.

Muchas veces no entendemos a nuestros paisanos, y más cuando eligen a través del voto a individuos que se les nota a leguas la cara de tranza y se rodean de puros vivales que llevan como principal y único fin: el de fregar a quien se deje y si no se deja ¡a huép!... como dicen que decía el Pelón Salinas

Al referirnos al Doctor Benigno Ramírez Espinoza, sobrino de don Pascual Ramírez, estamos aludiendo a un médico de a de veras (no como otros) que se ha destacado por su honestidad y buen desempeño en los puestos que ha ocupado en la Secretaría de Salud –precisamente allá en Santiago- y no dudamos de su capacidad para llevar las riendas de esta Secretaría en la próxima administración a cargo del señor Roberto Sandoval Castañeda, sin tratar de sorprenderlo con este tipo de recomendaciones, ya que no somos aquellos que estamos calificados para ello y solamente nos referimos a su trayectoria como excelente profesionista y buen trabajador.

Porque se dan casos de que el Gobernador Electo se ve sorprendido por tal o cual profesionista engordado en un currículum valín y logre colarse al puesto pretendido, pero con este galeno basta y sobra con preguntar al pueblo sobre su desempeño, para que el señor del sombrero lo incluya en su equipo de trabajo.

Y el asunto es el Control Señores Control para evitar aquello que dice la canción de José Alfredo: siempre caigo en los mismos errores No, amigo, con el Doctor Benigno Ramírez Espinoza, no hay ni doblez ni vuelta de hoja Este es el bueno Y me atrevo a asegurarlo porque sé de dónde le viene la casta al galgo