Por José María Castañeda .-
SANTIAGO.- La mañana de ayer quedó de manifiesto la solidaridad de los fiscales del municipio hacia su jefe Salvador Orozco Pérez, luego que este sufriera un pre infarto, ameritó su traslado con gran celeridad a la clínica del Seguro Social de esta ciudad.
Mustafa Orozco, como es popularmente conocido ha sido un a persona que se ha ganado un espacio en nuestra sociedad por su don de servicio desde los distintos puestos públicos que ha ocupado, desde donde ha cosechado infinidad de amigos que esperan que se recupere de su afección cardiaca, Ayer estuvimos brevemente en su lecho donde acompañado por su hijo Visan, y por varios de sus colaboradores del departamento de fiscales del municipio que dirige, donde nos señaló que desde el pasado martes en su domicilio comenzó a sentir una molestia en el tórax, a la que se agregó una vieja dolencia en la rodilla, por lo que dijo me obligó a suspender mi baño antes de dormir, Sin embargo en la mañana de ayer de nueva cuenta cuando se encontraba despachando a los usuarios del departamento de fiscales, volvió a sentirse mal, por lo que acudió al consultorio del Dr. Rodríguez Ledesma, en lo que antes era ferretería la Palma de Fulvio
Rodríguez, sin embargo no alcancé a llegar y pedí ayuda a uno de los fiscales para que me trasladaran al IMSS en donde desde mi arribo me hospitalizaron y aquí me tienes compadre, señaló aparentando tranquilidad Salvador Orozco.
Por su parte colaboradores de el, añadieron que lo que pasaba era que Chava, se exigía mucho en el departamento de fiscales, ya que llegaba a la oficina a las 8 de la mañana y se va a su casa a la una o 3 de la madrugada, por lo que le aconsejábamos que no se excediera ya que su salud se deterioraba cada día, y mira los hechos nos dan la razón vamos a hacer una cooperación para comprar un aire acondicionado para ponerlo en su oficina y paliar de esa forma su afección cardiaca, dijeron ayer solidarios con su jefe, fiscales adscritos al departamento que aún dirige desde su lecho el mentado Mustafa a quien esperamos ver pronto restablecido despachando además en la oficina de fiscales en su querida Selva del bordo de contención, ánimo compadre.