Por: Miguel Ángel Labastida

Ocupar un cargo gubernamental ya sea de elección popular o bien de corte administrativo, le da la dorada oportunidad a quienes los ostentan, (los que tienen la dicha y fortuna de alcanzar esas posiciones) que mientras las ocupan, se dedican, sin piedad, rubor, ni vergüenza alguna, a buscar la siguiente. Todos nuestros flamantes políticos hacen eso. De cualquier partido. Allí tenemos al señor Peña, Lozano, Cordero, Manlio Fabio, Creel, Josefina, Ebrad, y la lista es interminable de arriba hacia abajo. Días antes de las elecciones, en cierto estado del país, (omito su nombre) la esposa de uno de los aspirantes, (la esposa; que quede claro) a quién un periódico (lo tengo en mi poder) le dedicó 5 páginas en una atractiva entrevista que leí, , dijo, entre muchas cosas más, que cuando su esposo ganó la elección para diputado local, otro día, comenzaron la campaña para la alcaldía en su municipalidad. Esta, también la lograron. Y el lunes, un día después de las elecciones en donde ganó la alcaldía, se lanzaron a la campaña para el siguiente cargo, que era la gubernatura. Y lograron de nuevo sus objetivos. El problema no es que sigan teniendo aspiraciones por otros cargos más importantes, sino que ocupando el anterior, se dedicaron de lleno a la campaña, descuidando el cargo para el cual perrunamente lucharon 3 años atrás. La esposa del político al que me refiero, asistía a un municipio y su marido a otro simultáneamente, para tener presencia en todas partes, lo que constituía una falta de respeto a los electores que los eligieron 3 años atrás para el cargo que entonces buscaron. Ahora, el flamante ganador de la gubernatura (de uno de los 32 estados del país) tal vez ya haya iniciado su campaña para buscar la presidencia de la república. Esa posición sería la que seguiría en sus aspiraciones. Y tal vez la haya iniciado el día siguiente del día de las elecciones en que ganó la gubernatura. Y así están todos nuestros amigos que se mueven en esta lucrativa actividad llamada política.


Pero, después de todo, no todo está perdido en San Petersburgo.


RIO DANUBIO


Seguramente la Jocelyn y el Señor Galván, ya iniciaron su campaña proselitista para convertirse en alcalde una vez que salga el Torito. Este hará lo propio para una diputación federal o local. Lo mismo estarán haciendo desde ya, algunos diputados (de todos los partidos) para el mismo objetivo en sus respectivos municipios. Y algunos regidores electos de cualquier municipalidad, ya se mueven para que en 3 años convertirse en diputados. Y así hasta nunca acabar. El caso es no hacer nada. Nadie les prohíbe moverse. Aún cuando en el cargo que ya ganaron no hagan nada pero sí cobren y cobren muy bien. Así, pues, es nuestro sistema político mexicano. ¡Bendito sea Dios!....Don Amado sigue haciendo ruido. Mientras, el Torito arma su gabinete..Pablo Montoya, al parecer se quedará con las ganas de regresar los últimos 20 días al Congreso. Hay Pablito, mejor ponte a trabajar lo que nunca has hecho en tu vidaSiguen los 2 Regidores guevones de Xalisco, felices de la vida desayunando y comiendo todos los días en el FRAY. ¡Que vida y que se acabe! En Xalisco ni los conocen. Ellos, hacen suya aquella frase de el que no tranza no avanza. Y como dijo Fray Tomás de Torquemada; el que no se ponga aguzado, se lo va a llevar la chingada..Ayer por la mañana, el rata del Cheque Piña, compartió el pan y la sal con sus secretarias (IPROVINAY) en el área del bar de conocido hotel-restauran que se localiza en la esquina que forman la Avenida México-Bicentenario y Presidente Sebastián Lerdo de Tejada..HISTORIA..El día de ayer, se cumplieron 88 años del asesinato a balazos del General Francisco Villa, hecho ocurrido en Parral, en el estado de Chihuahua. Esto bestial y cobarde asesinato del célebre ex bandolero, guerrillero y cerebro paramilitar, ocurrió el 20 de julio de 1923. Doroteo Arango Arámbula, había nacido en la hacienda de Canutillo, en Durango, el 15 de octubre de 1875. (Historiador y Analista de Política Nacional e Internacional) (cancillerkissinger@hotmail.com) (CELULAR: 311 100 39 56)