Por: Olegario Zamudio Quezada
El 25 de julio por la tarde y parte de la noche, me estuvieron llamando a mi teléfono, unos sujetos defensores a ultranza del Omar Reynoso para amenazarme de muerte, por relación a un comentario que escribí, decirle a esos truhanes, que en la vida he tenido la oportunidad de denunciar a sujetos más corruptos que ese pinche doctor venido a candidato.
Decirle también, que no me intimidan sus llamadas anónimas ni sus amenazas, ni los mensajes que me puedan enviar sus aboneros, ya sea por mutuo propio o por encomienda de su benefactor, alguna vez o varias, he tenido que enfrentar a personajes de la vida política y los he enfrentado siempre con estoicismo, cuando de defender las ideas se refiere.
Este acontecer se lo narré a mis amigos representantes de organizaciones de periodistas y no para que acudieran presurosos a mi auxilio, pues a este cabrón y otros que pudieran ser iguales, no les tengo resquemor, más bien dan lastima, les hice del conocimiento para que valoraran lo ramplón y corriente de este sujeto.
Así es que hoy en la mañana, consulte al Rojo Fregoso sobre que hacer al respecto y me aconsejo, me dijo: A esos cabrones que te llaman y al Omar Reynoso, mándalos a chingar a su madre, no andes atendiendo a pendejos, creo que el Rojo Fregoso tiene razón.