Por Óscar Verdín Camacho


Todos los años en este tiempo, la Federación de Estudiantes de la Universidad Autónoma de Nayarit (FEUAN) se convierte en la esperanza de cientos de alumnos que no accedieron a las carreras o preparatorias de la casa de estudios por la vía de los distintos exámenes.

Este verano no es la excepción. En el inmueble de la FEUAN pueden verse a numerosos alumnos provenientes de distintas partes del estado, quienes buscan apoyo para ingresar a alguna de las facultades o preparatorias. Son instaladas carpas para que den sombra a los visitantes, muchos de ellos acompañados por sus papás.

Nosotros venimos de Ruiz, queremos estudiar Contaduría, indica un muchacho que es acompañado por otros dos jóvenes, sentados afuera de las oficinas estudiantiles, ubicada a un costado de la avenida De la Cultura y a unos metros de la propia UAN.

Pero el hecho de que la UAN no pueda dar cabida a todos los alumnos que desean ingresar, también provoca que ahí sean instalados módulos de escuelas privadas y la Universidad Tecnológica.

Según pudo observarse, los representantes de otros planteles buscan convencer a alumnos rechazados por la UAN para que ingresen con ellos.

Así, los estudiantes se convierten en un botín que se disputan universidades privadas.