Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Ahora que el señor Gobernador, Ney González Sánchez, prepara un informe de película en TD y toda la cosa: ¿Quién va a pensar en que se solucionen los problemas cotidianos ahora que vienen los cambios en el gobierno y que entra Roberto Sandoval a tomar la estafeta que le entrega Ney González con bombo, platillo, alfombra roja y caravana?
A ellos, como a su equipo de colaboradores y burócratas de acompañamiento (que según dicen ahora sí los van a poner a trabajar aunque se ostenten como blindados con la marca de basificados) les importa un soberano pito la apestosa, insalubre, estorbosa y contaminante basura, (la que aún no se piensa en privatizar, según declaraciones del Toro González Curiel), que diariamente se acumula en las esquinas (y se riega por las calles llenas de baches, para ir a taponar los canales que medio-conducen las aguas pluviales, ocasionando inundaciones dañinas y peligrosas) por no haber equipo de recolección de los desechos y no pagarle a tiempo a los encargados, que ya le encontraron el modo de no trabajar haciendo paros y desplantes contra el gobierno municipal, principalmente.
Mientras la casta en el poder alza las copas brindando por el éxito alcanzado, escanciando de los mejores vinos de importación, (aunque el Gober no toma mucho), comprado con el dinero de nuestros impuestos, unos despidiéndose del cargo con las talegas repletas de billetes y otros decapitando botellas para lanzar su brindis por la oportunidad de llenar las suyas, –las talegas-.
Mientras, cientos de vecinos tepiqueños carecen de agua y de pasabola viven expuestos a respirar las miasmas que emanan del basurero municipal y de los múltiples basureritos de las 300 y pico de colonias de esta capirucha igual de contaminantes que aquél, –del que ojalá se ocupen los nuevos funcionarios de los ayuntamientos en donde se necesita normalizar este pésimo servicio-.
Y celebran la fiesta del relevo como si no existieran los sicarios o como si tuvieran algún pacto, convenio o arreglo mochiteco con ellos, porque siguen matándose (los narcotraficantes) y asesinando por accidente a gente ajena a sus turbios negocios millonarios, como acaba de suceder en el Bulevar México-Tepic de la capital nayarita, pero como dato muy curioso: no cae ningún funcionario Gracias a Dios
Los encargados de dizque velar por la seguridad de la ciudadanía, siguen acendradamente dispuestos a defenderla arrancando por el lado contrario del lugar donde acontecen los hechos y continúan cometiendo las mismas atrocidades contra ellos, mientras siguen empecinados en buscar un mejoramiento de sueldos, montados en el macho de la productiva hueva con el pretexto de que no les pagan el salario –con regularidad-.
Proliferaron los tianguistas y los vendedores ambulantes (así como las sexo-servidoras (es) que hoy abundan en los bules-cantinas del centro de los poblados nayaritas) como en cada inicio de trienio o de sexenio y las calles aledañas a los mercados municipales o al centro histórico cada día están más atiborradas de los pequeños negocios utilizados por nuestra gente para sacar un dinero que a aquellos les sobra con solo levantar el dedo o estirar la mano para cobrarlo sin tener que sudar la gota gorda para conseguirlo.
Esto es lo que nos dejan (entre otros graves problemas y carencias, como las medicinas y las vacunas que brillan por su ausencia en los nosocomios y demás centros de salud y hospitales de primera categoría) los gobiernos municipales que se significaron por ser representados –en su gran mayoría- por un atajo de rateros insaciables, amparados en la impunidad, y que casi le dieron la puntilla al buey de la barranca, porque todavía le sobra para los que entran...
Y Control Señores Control Falta nada más traer a colación aquella frase del sexenio de don Candelario Miramontes –por allá en los años 40´s, cuando los ciudadanos le señalaban carencias, abusos y urgencias Inmediatamente le decía a su funcionario consentido: ¡Apúntale, Tapia!... Y éste muy circunspecto hacía como que apuntaba pero cual raya en el agua Con una pluma sin tinta o un lápiz como el novillo de la canción: despuntado
Sea por Dios Estos como quiera ya fregaron, a ver cómo les va a los que van llegando De seguro que bien, porque nadie dice nada