Por: Olegario Zamudio Quezada


Los perros cuando ven que algo sucede, luego lueguito, les da por avisar a ladridos y mas, son bravos, si te les acercas a la desconfiada te muerden, pero también son fieles guardianes del hogar y de la amistad, por algo se les denominan el mejor amigo del hombre.


Así pues entiendo, porque a los periodistas la gente le llama la perrada, por avisados, bravos y fieles, luego también refieren irónicamente, es lógico pues que cuando un periodista ande de perro ladrará, nomas eso faltaba, que no quieran que ladre.


Pero mi comentario de hoy no es tan simple y está dedicado a quienes tienden a quererse equivocar con nuestra conducta y profesión, debe quedar claro que nuestra profesión es informar o generar una opinión pero nunca involucrarnos a ser parte de un hecho y menos delictivo.


Por un lado, el cabrón ese que anda de Diputado Local es un simplón, al andar denunciando penalmente a nuestras compañeras de profesión, si el bato robó o no robó, una instancia de la justicia se encargará de ello, pero su asunto tiene un ingrediente singular.


El tipo este es un personaje de la vida pública y estos asuntos de que es pillo o no lo es, son en la misma tesitura, no deben ni pueden ser de otra manera, el Diputado de marras, tiene malos asesores y hace mal en andar detrás de ellos haciéndoles caso, denunciando acá, allá y o cuyá, creo que no hay pendejada más grande que andar detrás de un pendejo y el no lo sabe.


Por otro lado la recomendación a quienes cubren la nota roja es que no se involucren más allá de la noticia, que no intenten ser parte en un hecho delictivo al que por profesión concurran a cubrir como noticia.


Los grupos de la delincuencia organizada, quienes quiera que sean y como se llamen, deberán de tener claro que nosotros somos periodistas, que nosotros no estamos invitados ni queremos asistir a la fiesta de la fiera.


Allá ellos y sus intereses, por otro lado las instituciones con el interés de resguardar el orden o el desorden, como así lo quieran ver y lo quieran ejercer, tendrán que hacer lo propio, porque es su deber, si lo pueden y quieren hacer.


La labor de un periodista se circunscribe a informar la noticia a la opinión pública de un hecho y no a ser parte de él, así es que es irresponsable que por nuestra profesión se diga en un accidente, que podríamos estar involucrados en tales y cuales hechos.


Así pues, no se nos deberá de involucrar en asuntos de pleitos de bandas organizadas del crimen, debe de haber un deslindamiento, ellos y sus cosas, nosotros y nuestra profesión de comunicadores, nosotros no somos parte, insisto no fuimos invitados a la fiesta de le fiera y ni nos interesa.


Por otro lado nosotros no somos parte de las pillerías o no, del Diputado de Marras, así es que la recomendación, es que le baje de pasión contra la perrada y se enfoque en lo que es de su interés.