José María Castañeda

SANTIAGO.- Habitantes del poblado de Amapa, se muestran indignados contra la paraestatal comisión federal de electricidad, luego que argumentan que debido a lo obsoleto del cableado de conducción de energía con cualquier tormenta seguida por algo de aire se quedan sin electricidad, ocasionando una serie de molestias principalmente por la falta de abanicos con las que puedan contrarrestar aún que sea mínimamente los piquetes de zancudo.

Sin embargo la noche del pasado martes fue más allá el problema ya que además de que se suspendió el suministro de energía, muchos y variados fueron los artículos electrodomésticos que se averiaron debido al apagón sin que nadie responda por los daños causados mismos que señalan vecinos del poblado antes mencionado son cuantiosos, añaden los quejosos que como ya es costumbre las autoridades de la CFE nada hacen argumentando que los apagones no son cosas de ellos sino de la naturaleza, Sin embargo en respuesta los habitantes del poblado de Amapa, señalan que la paraestatal brinda un servicio a usuarios que lo solicitan, cobrando en ocasiones cifras por demás alteradas, ya que no se cree que en algunas casas por tener dos simples focos un radio, y una televisión gasten cientos de kilos de energía y que por lo mismo les envían por medio de su personal recibos de pago por concepto de energía de más de 2 mil pesos.

En comisión federal son buenos para cobrar, pero malos para darnos un servicio acorde ya que el cableado de conducción de energía es parte del servicio que ofrecen, y este, ya tiene más de 30 años de antigüedad sino es que más, por eso y porque no es un servicio que se proporciona en forma gratuita justo es que la paraestatal se haga responsable de los daños que ocasionan los apagones, apagones que bien se pueden evitar si se coloca un cableado nuevo, aunque esto ya es mucho pedir, ya que de antemano sabemos por medio de informativos nacionales, que cada 6 años las paraestatales como CFE, Pemex, etc. Se convierten en botín de políticos cuya finalidad al arribar a los cargos es enriquecerse en 6 años.