Por: Juan Fregoso


Acaponeta, Nayarit.-Toda una serie de irregularidades se han venido detectando en el Organismo Operador de Agua Potable y Alcantarillado (Oroapa), cuyo titular es el profesor Juan Manuel Catón Quiñones.


En un principio, se puso el énfasis en el pésimo servicio de agua potable proporcionado por el Oroapa. Su director siempre alegó que tal situación se debía a la falta de pago de los usuarios, que por eso el organismo a su cargo no prestaba un servicio eficiente, ese fue su principal argumento para eludir su responsabilidad.


Pero la escasez de agua fue una constante durante la gestión de Juan Manuel Catón. Es evidente que dicho funcionario no pudo con el paquete que se le confirió, pues siempre se la pasó repartiendo culpas, supo esquivar con habilidad el compromiso que le correspondía como jefe de esta dependencia.


Lo peor del caso es que últimamente trascendió que el director del Oroapa, se autoprestó cerca de 100 de mil pesos, con la complicidad de su compadre, el Contador Víctor Betancourt, de quien se ignora de dónde salió Contador, ya que fue notorio que al inicio de la administración perredista, Víctor Betancourt estuvo siendo asesorado por el C.P., Francisco Salcido Vargas. Si el actual responsable de la contabilidad del Oroapa, realmente es un profesionista en el ramo de la contabilidad, no necesitaba la ayuda de un mentor experimentado, pues se supone que él tiene los conocimientos suficientes para desempeñar su trabajo.

Probablemente la falta de práctica de este señor, originó un verdadero caos en el manejo de las finanzas del Oroapa, que se manifestó en la demora de pago a los trabajadores, a los cuales se les ha venido pagando sus quincenas de manera tardía, porque los directivos siempre se han amparado bajo el argumento de que no hay dinero.


Y es aquí donde surge una interrogante, si el Oroapa no cuenta con dinero, entonces, ¿de dónde se autoprestó los 100 mil pesos el profesor Juan Catón? Esta es una contradicción que exhibe los embustes y corruptelas que se han venido cometiendo en esta dependencia, y que sus directivos están obligados moral y legalmente a explicarle a la ciudadanía, puesto que no se trata de una bagatela la que está en juego, es una fuerte cantidad que tomó el director y, que a estas alturas, difícilmente podrá pagar.


Por si fuera poco, fuentes al interior del citado organismo, aseguran que al principio de la administración había una nómina de 120 trabajadores, pero que en realidad eran trabajadores fantasmas, ya que de esta cifra sólo cobraban cuando mucho 20 empleados, lo que significa que la nómina fue inflada en perjuicio del presupuesto de esta institución, y esto explica claramente el porqué nunca hubo dinero.


La misma fuente sostiene que el director del Oroapa, lo convirtió en una especie de aeropuerto, ya que colocó prácticamente a toda su familia, amigos, compadres y hasta a sus yernos. Y todas estas personas estuvieron cobrando religiosamente sus quincenas sin ejecutar ningún trabajo. El nepotismo en todo su esplendor.

Más aún, el almacén donde se guarda el material para reparación de fallas del sistema del agua potable, fue materialmente desmantelado. De este establecimiento sustrajeron alrededor de 42 costales llenos de medidores, los cuales fueron vendidos posteriormente por gente incondicional de los directivos. De acuerdo con la fuente, también sacaron una bomba nueva proveedora de agua, la cual supuestamente vendieron en 10 mil pesos; se perdieron 2 toneladas de varillas de la laguna de oxidación y nadie sabe a dónde fueron a parar. Y ahora, para justificar el presunto desfalco que ronda los 200 mil pesos—aunque algunos afirman que la transa asciende al millón de pesos, —tanto el director como el Contador, están metiendo facturas falsas para salir librados de este embrollo.


Con todo, se presume que ni al director ni al Contador se les podrá fincar ningún tipo de responsabilidad, ya que cuentan con el respaldo del ex candidato a gobernador, Guadalupe Acosta Naranjo, lo que quiere decir, que estos señores son intocables, a menos que el nuevo gobierno y el Órgano Superior de Fiscalización los llamen a rendir cuentas, pues sería una burla para el pueblo de Acaponeta, que todas estas corruptelas quedaran impunes.