ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Cualquiera hubiera pensado ayer que el procurador General de Justicia, Héctor Manuel Béjar Fonseca, en realidad era un candidato a diputado federal.
Y es que una manifestación de decenas de personas adheridas a El Barzón, en la entrada principal de la Procuraduría General, terminó en abrazos para Béjar Fonseca, en señoras que querían tener una foto con él, en aplausos y hasta en porras.
Liderados por Tomás Pérez Ruiz, los inconformes reclamaron la intervención del procurador para proceder contra gentes que, aprovechándose de los problemas económicos de otros, abusa en la comisión de intereses cuando presta dinero, los cuales pueden llegar hasta un 20 por ciento.
“Ya no sentimos lo duro sino lo tupido. Hay gente que por una deuda de dos o tres mil pesos, con tiempo termina perdiendo sus propiedades”, apuntó Tomás Pérez para ejemplificar que tan sólo en El Barzón tienen registrados más de dos mil casos de gente que padece la usura de quienes les prestaron dinero. Y la usura, recordó, está tipificada como delito.
Frente al reclamo, el procurador respondió que será abierta una mesa especial con un Ministerio Público para atender exclusivamente esas denuncias y se comprometió a que en lo que resta de éste gobierno no se facilitará el uso de la fuerza pública para la realización de embargos o lanzamientos judiciales.
Agregó que en la mesa especial de delitos de usura también se ofrecerá orientación legal para que la gente no obtenga préstamos con réditos altos, que después se vuelven impagables.