Agraviados se sienten los pobladores del histórico Puerto ya que de nuevo las mismas familias son beneficiadas con permisos de taxis, chambas y uno hasta diputado resultó.

Por: J. Gpe Guerra Rivas

San Blas Nay.- Vía telefónica fuimos informados de que por enésima ocasión las familias que por siempre han sido beneficiadas por los diversos gobiernos Priístas, esta vez no fue la excepción.

Al inicio de su administración gubernamental Ney González Sánchez, otorgó millonarios créditos económicos a sus amigos cercanos en el municipio de San Blas, Pueblo que ha sido muchas veces azotado por huracanes, marejadas y por lo que es peor, políticos sátrapas y oportunistas que llegan a ocupar importantes cargos gracias a que la gente de buena fe les brinda la confianza para que representen al municipio en algún cargo administrativo. Pero estos una vez ocupando algún escritorio del Ayuntamiento o de alguna oficina gubernamental, se olvidan de su compromiso con el pueblo, otros ni siquiera necesitan llegar a ningún Buró de servicio, basta con que sean amigos de algún gallón incrustado en las altas esferas del gobierno para mamar sabroso de la Ubre presupuestal.

Tal es el caso del señor Mick McDonald conocido restaurantero al que el gobernador saliente le otorgó al inicio de su gobierno una respetable cantidad de dinero como préstamo para que reconstruyera su changarrito, lo cual no es criticable, lo que merece una crítica es que según las malas lenguas, ese crédito fue a fondo perdido, pero lo que indigna al pueblo de San Blas no es necesariamente esto, sino el hecho de que el Ney, antes de su salida le entregó a este mismo señor un permiso de Taxi, otro más al flamante diputado, Javier Ulloa Joya a quien también ya había beneficiado con un bien remunerado empleo como director del Icaten, al señor Ramiro Curiel le dio chamba como delegado de Protección Civil en el municipio y para cerrar con broche de oro igual le da un permiso de Taxi, sin embargo de Ramiro Curiel, es comprensible ya que se puede decir que tiene necesidad.

Lo que el pueblo se pregunta, es por que el Ney no les dio a estos señores unas hectáreas de tierras en el ceboruco para que se pongan a trabajar y ganarse el pan bajo el sol y picando piedra para que sepan lo que es ganar el salario con esfuerzo. Se espera que con los días la pus siga brotando a borbollones. Ya que el Ney jamás bajó recursos para obras públicas en beneficio del pueblo, pero a sus allegados les dio a manos llenas. Lo malo es que no fue de su bolsillo, sino del dinero del erario público.