Por: Olegario Zamudio Quezada
El sueño de toda mujer es casarse con un príncipe azul, el sueño de la Candy Yescas, la ex regidora perredista que terminó en el PRI, su sueño es llevar una vida de matrimonio de cinco estrellas.
Me decía Yolanda, que vive en la Zapata, que su mamá las regaña y les dice que abran bien los ojos, que no se vayan a casar con un pelado, ella quiere que se casen con un príncipe azul, pero oye me decía Yolanda, aquí en la estación del ferrocarril no hay príncipes azules.
Pues la san Blaseña Candy solucionó ese problema, se encontró un mortal con un papa con dinero y logró que le dieran por añadidura habitad en una bonita casa, con amplios jardines, albercas y aire acondicionado a la orilla de la playa de los jejenes.
Fue tanta la fama y el desenfado de la Morenita de fuego, que se logró ganar la animadversión de los suegros, así es que un buen día llegó, le tuvieron que explicar que como el chamaco era el marido, el era el responsable de su manutención, de darle techo y alimento.
El problema es que la Candy piensa como la mamá de Yolanda, siente que su marido debe ser príncipe azul y ella vivir como princesa, pero para su suerte se ha casado con un muchacho que lo único que tiene es el valor de haberla esposado y la mejor de sus intenciones de acuerdo a sus posibilidades y no como quisiera la mamá de Yolanda.
Así es que cuando se acabó la conveniencia de seguirle ayudando al hijo, se quebró una tasa y cada quien para su casa, lo primero que hizo la morena rápido y furiosa se dijo secuestrada, movió las fuerzas del orden, luego después de su engaño, sacó sus televisiones de plasma que compró con el dinero que ganó con el sudor de su frente de ser regidora y se las llevó a Santo lugar,
Por este asunto de decirse secuestrada, pues el secuestro está tipificado como delito grave, la Chamaca de San Blas, se le configura, una averiguación por el delito de difamación.
Pero la nena exige que los suegros, les sigan mantenido, contradiciendo a mi Tía Timotea quien señalaba que al marido, la esposa lo debe seguir hasta debajo de un árbol, pero la Ex regidora pensara que mi tía es una pendeja, que eso era en los tiempos de antes, que hoy son otros tiempos.
Esta niña debe de ir al psicoanalista y darse cuenta de su realidad y de su nivel de clase social, es tercermundista pues, tuvo la suerte que esa familia la sacara de pobre, si quiere llevar vida de princesa, pues en simple, se equivocó en la elección de marido, el muchacho solo le puede dar todo su amor, una vida mediana, pero eso choca con la fantasía de la morenita.
Ahora se retuerce en su realidad como gusano con sal, clama justicia terrenal, cuando lo que debe clamar es dignidad, vergüenza y sensatez, quiere que el papá les siga dando vida de príncipes.
Decía mi Tía Timotea, el que mantiene detiene y el que no ni derecho tiene, el esposo debe tener para la mujer varios animales para darle vida de ensueño, un visón en el armario, un jaguar en la puerta, un tigre en la cama. ..... Otros dicen que hasta un wey pero no se para que, ni en donde!!