Habitantes hacen un atento llamado a las autoridades competentes para que ponga fin a este delicado problema.
Por: Martha Fonseca .-
Tuxpan, Nayarit.- Habitantes de la cabecera municipal y en especial familias que viven por la calle de Emilio Carranza en el primer cuadro de esa ciudad, hacen un atento llamado a nuestras autoridades del municipio como del estado, para que investiguen a los propietarios de las casas abandonadas que se ubican por la calle de Emilio Carranza entre Ramón Corona e Independencia, las cuales se han transformado en un verdadero refugio de drogadictos y malvivientes quienes son ya un delicado problema para la sociedad en su conjunto.
En dicha propiedad de la cual se ignoran quien o quienes son sus propietarios, se han visto nos informan los muchos quejosos, a un sin numero de viciosos que a diario se drogan con todo tipo de enervantes, así como amantes de lo ajeno que utilizan de bodega la mencionada propiedad que ya no cuenta con puertas de accesos, donde un tal “Pericles” a diario se droga con resisto amarillo y hasta se desnuda sin importarle que los días de clases pasen por esa finca alumnas y madres de familia del Colegio Nayarit que se ubica a unos metros de la propiedad abandonada, misma que debe de ser sellada para evitar este tipo de molestias y en el ultimo de los casos sino sale el verdadero dueño, que el gobierno municipal o estatal las confisque para que edifiquen en ella algún espacio cultural que tanta falta les hace a la juventud Tuxpense, que solo tiene como lugar de esparcimiento, la Plaza publica, el malecón y uno que otro campo deportivo que no cuenta con la infraestructura adecuada.
Otras de las casas abandonadas que también sirven como nidos de mal vivientes y como lugares de reunión donde se vende todo tipo de drogas, se localizan en la colonia Independencia por la calle de Salvador Lares en la cabecera municipal de Tuxpan, mismas que ya habíamos dado a conocer desde hace mas de un mes aproximadamente y hasta la fecha siguen operando como tal, por lo que igual, deberían de ser clausuradas por nuestras autoridades competentes, las cuales con ello le estarían restando cuantiosos y serios problemas a la sociedad.