Por Óscar Verdín Camacho
A partir del 2010, en que la delincuencia tuvo una impresionante alza en el estado, la colocación de alarmas en casas y negocios también ha tenido un repunte
De acuerdo con Luis Lara Núñez, gerente técnico de la empresa Central de Alarmas, desde el año pasado ha sido notorio el aumento de los clientes, varios de los cuales colocaron alarmas en sus domicilios después de vivir casos dramáticos, como el de ser objeto de robos con violencia, amenazados con armas.
Lara Núñez explicó que mucha gente adquiere el paquete de alarma que consiste en controles electrónicos y clave privada. Cuando la misma es accionada, además del ruido de la sirena exterior, la señal llega a un centro de operaciones desde la cual se da aviso a la policía.
Hay quienes, sin embargo, prefieren un paquete más completo como el circuito cerrado que incluye cámaras de vigilancia con una amplia grabación a color.
Luis Lara apuntó que en el estado funcionan unas seis empresas de colocación de alarmas que deben estar registradas en la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Comerciantes del centro histórico de Tepic o vecinos de diversas colonias han optado por recurrir a estos servicios.
Un equipo básico de alarmas cuesta alredor de tres mil 500 pesos –la suma es menor si hay alguna promoción-, además del mantenimiento. El costo por el paquete de circuito cerrado es mayor.
Según el gerente, han sido muchas las ocasiones en que gracias a las alarmas se han evitado robos en domicilios y negocios. El sonido por la sirena provoca que los delincuentes se alejen inmediatamente, pero también ha habido detenciones, completa.
La explicación confirma que muchos de los habitantes del estado, especialmente en Tepic, destinan parte de sus recursos para instalar sistemas de alarma en sus casas o negocios. Sin embargo ni ello ha impedido que los delincuentes efectúen secuestros, llevándose a sus víctimas de sus domicilios particulares.