Por: José Ma. Narváez Ramírevz.
Debemos esperar a que un político termine su gestión y se retire a sus aposentos de forma definitiva, para convencernos de que solamente cambia su manera ser y de pensar, ya que (la gran mayoría) se convierten en robots de tiempo completo a la hora de recibir el cargo que ostentarán en un periodo de tres a treinta años, según la predisposición que tengan
Hay algunos que terminan su puesto y de inmediato se perfilan al siguiente, porque se acostumbran a chupar de la ubre del presupuesto, y como viven en un país como Arabia, en el que nadie les dice o reclama nada, pues se la pasan sinvergüenzamente. Si no pueden seguir de cabezas, sirven de cola, pero ahí están, el chiste es seguir mamando.
Y tal vez usted ya lo haya visto en uno de sus mejores amigos o parientes que vivan en aquel país, pues en cuanto llegan a ocupar un cargo público, inmediatamente se transforman en otro ser muy diferente al que era, porque se vuelve rico, egoísta, engreído, voluble, déspota, presumido, muysácalepunta, engallado, mentiroso, prometedor pero no cumplidor, rabioso cuando le piden prestado o le exigen algo que debe de cumplir y falso, como vil diputado
Estas son las características principales de un político árabe –la gran mayoría de ellos-. Se rodea de gente, de preferencia menos abusadilla que él y coloca en los puestos claves a sus cuates, que puede manejar con facilidad y a la que le es fácil dar avión a la hora en que falle a sus propósitos.
Entre esa bola de personas que le hacen la barba a todas horas (y a las que les paga por hacerlo) se colocan los consejeros, los cuales tienen la difícil facilidad de adivinarle el pensamiento y proponerle ideas que sirven para acarrear lana del presupuesto a sus muy especiales cuentas bancarias personales (del jefe).
Algunos les sirven de chóferes o alcabuses, o se prestan para hacerse disimulados cuando al Señor le gusta la hermana, la secre, la prima, la esposa o él mismo (cuando se da el caso de amores locos o desviados), ya que pudiera darse la situación de servir de conseguidor, alcahuete, o de plano soplanucas ya ve usted cómo son los árabes de ida y de vuelta o sea que les gusta la ambidextría (de apetitos escatológicos)
Claro que estamos platicando de una supuesta interposición de ideas, que pudieran suceder en el Totum revolutum platónico o imaginario, porque los actuales políticos son muy machos y nada de esto puede suceder en la vida real Tal vez pasaría en Jalisco, Jalisco pero quién sabe
Control Señores Control Mientras haya alguien que sea mal pensado, la duda quedará siempre en el tintero y se volcará a la plana
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