Por: Luis Chávez López
En lo que podría considerarse como un intento desesperado por paliar la difícil situación económica que padecen, los alcaldes de casi todos los municipios han acudido a la Cámara de Diputados para hacer saber a su presidente, Armando García, las penurias y presiones por las que pasan.
No hay dinero y lo grave es que el techo financiero que se supone debieron dejar los alcaldes salientes a los que acaban de sustituirlos, nadie sabe a ciencia cierta que sucedió. Se volvió ojo de hormiga.
Así los relevos en los municipios se han dado en medio del caos y el desorden financiero y los alcaldes que llegan se quejan de que no les dejaron un solo centavo partido a la mitad en los cajones y si muchas deudas y compromisos.
A LLORAR. Por ejemplo el alcalde de Compostela, el Dr. Pablo Pimienta se quejó de que ni siquiera para completar la nómina le dejaron y sabemos que ha solicitado a sus proveedores que le surtan a manera de préstamo, hasta el pinol para lavar los baños y los pisos.
Pavel Jarero revisa la posibilidad de pedir un préstamo por 17 millones de pesos para pagar pasivos urgentes y al personal cuya nómina se hizo aumentar en forma considerable. Ya ve el Pipiri.
Menos presionado, Héctor Curiel pidió un préstamo por 30 millones de pesos en medio de fuertes criticas por quienes se oponen a más endeudamiento y le exigen se aclare a plenitud el estado financiero en que recibió de Georgina López las arcas municipales. Pero hasta ahora, el Toro no habla del asunto. Le exigen claro que no le tape nada.
Fiel a su costumbre •el Chato Muñoz quiere arreglar el asunto quejándose de el Managüito, al igual que el otro alcalde chillón de Tecuala, el panza verde Rubén Benítez Rodríguez, se queja en demasía de lo que dejó de entregarle Alberto Parra Grave.
Y bueno hay casos de drama como el del alcalde de Xalisco, Heriberto Castañeda quien tiene que hacer frente a adeudos forzosos que le dejó Gilberto López Ruelas.
Tan grave esta la cosa en Xalisco, que López Ruelas le dejó pendiente el pago de por lo menos tres quincenas al personal de confianza además de que dice no contar ni con policías ni patrullas para vigilar el vecino municipio, problema similar del que también se quejó el famoso Chato.
Todo indica pues que las gentes que tenía Gilberto como altos mandos municipales y demás se llevaron armamento, patrullas, radios y hasta las fornituras. No de en balde el alcalde xaliciense anda que no le calienta ni el sol y tanto quillo como Ixtlán están a merced de los pillos.
A como se ven las cosas no va a quedar de otra más que pedir nuevos empréstitos a pagar en corto plazo por lo que tendremos un año 2012 electoral si, pero muy austero, no habrá inversión en obra pública y a lo mejor ni siquiera mejorarían los servicios públicos municipales.
Otro alcalde, el de San Blas, Porfirio López Lugo. se quejó de su paisano el Layin , a quien acusa de dejar al Ayuntamiento en quiebra y con impagables adeudos a corto plazo.
Y nada más para que se de una idea de los adeudos heredados por el Layin, a Porfirio que son por el orden de los 30 millones de pesos. Esa cifra da una idea de los excesos en que incurrió Hilario Ramírez.
A SACUDIRSE. Pero mire, el Gobernador Roberto Sandoval confirmó que se hace un diagnóstico de la situación financiera del Estado para comenzar a liquidar algunos adeudos a corto plazo como el pago a proveedores y las prestaciones y salarios del personal.
Se sabe también que su administración trabaja en acopiar fondos de diversas dependencias para destinarlos a liquidar mediante la Ley a los burócratas y ex funcionarios de la pasada administración que por cientos, se basificaron a pesar de que muchos ocupaban cargos directivos o apenas tenían unos días de haber ingresado a la nómina estatal.
Se dice que ese personal se va porque su basificación es producto del agandalle político de quienes se fueron, y de violaciones a las leyes laborales y como siempre por la desmedida ambición de Águeda, a quien le deben los alcaldes, el Gobierno y la sociedad que en buena medida por sus presiones político-laborales a los alcaldes, el gasto corriente sea inmanejable y todo el dinero se destine al pago de nóminas.
Lo peor es que no se ve que nadie le ponga freno a la hoy diputada ni la llame a cuentas pues ella fue, junto con los ex funcionarios de la administración de Ney González se prestó para basificaciones indiscriminadas que hoy son un pesado lastre financiero y político para la administración de Roberto que intenta sacudirse.