Por: Juan Fregoso


Acaponeta, Nayarit.-La purga de ministerios públicos corruptos, que prometió el actual gobierno, no se ha dado en la agencia de Acaponeta, en donde hay agentes que ya tienen años desempeñando este cargo, lo cual no es conveniente, porque esta situación favorece que los representantes sociales entablen vínculos con los delincuentes, lo cual va en detrimento de la procuración e impartición de justicia.


En este sentido, cabe señalar que algunos ciudadanos se quejan de la prepotencia con que se ha venido conduciendo la licenciada Brenda Gómez, de quien afirman que esta funcionaria no cumple cabalmente con su función. A quienes van a interponer alguna denuncia los tiene largas horas en espera, mientras ella se dedica a hacer llamadas telefónicas, supuestamente con sus superiores, en tanto que los ciudadanos tienen que esperar a ser atendidos para la presentación de sus querellas.


De acuerdo con los denunciantes, que pidieron el anonimato, la licenciada Brenda Gómez, que ya tiene alrededor de tres años, lejos de cumplir con su encargo que consiste en recibir las denuncias penales que se le presenten, así como integrar las averiguaciones previas respectivas y darle seguimiento a los delitos, es incapaz de llevar a cabo sus actividades con la diligencia debida, ya que constantemente falta a su trabajo debido a que se va a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, a comprar ropa que luego les vende quienes acuden en demanda de justicia, pero al mismo tiempo al mismo personal que ahí labora.


Asimismo, los quejosos aseguraron que esta señora también compró una fotocopiadora, la cual instaló afuera de la agencia. El papel que utiliza para sacar copias lo toma de la propia institución y las ganancias son para ella; la licenciada Brenda Gómez, no se desempeña propiamente como ministerio público, sino como una comerciante de ropa y papelería, por lo que ha convertido a la agencia del ministerio público en una especie de tianguis, mientras que su verdadero trabajo lo deja al garete, expresan los inconformes.


Más aún, dicen que si esta licenciada, originaria de San Miguel, perteneciente a esta municipalidad, considera que le va mejor como comerciante, pues que se dedique al comercio y que deje su cargo a otra persona, sobre todo a muchos jóvenes egresados de la carrera de leyes, que no encuentran donde acomodarse.


Es evidente, que Brenda Gómez se equivocó de profesión, puesto que todo indica que no tiene la vocación de servir a la sociedad, partiendo de la premisa de que el cargo que ostenta consiste en defender los intereses de los ciudadanos, velar por el principio de una justicia expedita como representante social que se supone que es, lo que esta señora no hace.


La corrupción tiene muchas facetas, una de ellas es no cumplir con la función que nos ha sido encomendada, máxime en un cargo donde está de por medio la procuración de justicia a que todos tenemos derecho. Aquí conviene recordar las palabras del destacado jurista Eduardo Couture, quien con certera precisión sentencia: La abogacía, es una ardua fatiga puesta al servicio de la justicia. Desempeñar una profesión es el ejercicio de un derecho y el cumplimiento de un deber, deber que esta señora que funge como agente del ministerio público incumple en perjuicio de la sociedad. Es por ello, que los ciudadanos hacen un llamado al Procurador General de Justicia del estado, para que en ejercicio de sus facultades amoneste o destituya a la licenciada Brenda Gómez.