Por: Luis Chávez López


Confirmado está que hay un acercamiento de la administración de Roberto Sandoval para explorar con los empresarios locales y los organismos cúpula del sector privado, un programa para estimular la inversión y el empleo.

Sobre el tema, no habíamos escuchado ese lenguaje durante casi seis años, por lo que resulta interesante que la nueva administración estatal se acerque con la gente del sector privado.

Nayarit requiere generar empleos y abatir los elevados índices delictivos y solo lo puede hacer estimulando la inversión privada en rubros como las manufacturas, los servicios, las agroindustria, el turismo y las actividades agropecuarias y forestales, donde como estado tenemos mucha vocación.

QUE INVIERTAN. Claro que a los empresarios locales nadie les ha dicho no inviertan aquí o allá, todo lo contrario, existe el interés por darles todas las facilidades pero necesitan sacar el dinero del colchón y ponerlo a trabajar. Necesitan ser más audaces y agresivos para hacer empresa y no querer siempre invertir poquito, pagarle a su gente poquitísimo y ganar mucho o ser proveedor del Gobierno y tan tan.

Es cierto que el dinero es lo más miedoso y quién lo tiene considera que hay riesgos en tiempos donde reinan los secuestros, las extorsiones, la el cobro de pisos para trabajar y delitos cibernéticos de todo tipo, pues esperaran tiempos mejores o de plano se van.

De ahí pues que un reto importante tiene Alonso Villaseñor Anguiano, Secretario de Desarrollo Económico para dar certidumbre a los empresarios nayaritas de invertir apoyado desde el Congreso con un marco jurídico que vaya en el mismo sentido.

Se dice que son los primeros acercamientos que pueden fructificar en inversiones como aquella que el Gobernador Roberto Sandoval anunció en su discurso de toma de posesión para la instalación de una maquiladora de autopartes que le vendería su producción a Ford y Mazda y dará empleo a dos mil 500 trabajadores.

LO PARALELO. También hay otra acción paralela desde la Secretaría del Trabajo que dirige Liliana Gómez Meza, que se reunió con empresarios para revisar qué necesidades de personal requieren para mantener sus empresas funcionando.

Esperemos pues que este sea efectivamente el sexenio del empleo y que no quede en palabras pero sobre todo se necesita que el sector privado desdoble su energía y recursos para fomentar la inversión y el empleo y que no sean los inversionistas de fuera quienes como siempre son los que arriesgan su dinero con mucha visión por cierto y al final son quienes se llevan la mejor tajada del pastel, haciendo los mejores negocios y sacándole jugo al enorme potencial que tiene Nayarit.

Y aquí hay que decirlo, tanto empresarios como quienes aspiran a serlo, no deben esperar la luz verde de nadie, es el momento de hacer alianza con la nueva administración y por ejemplo invertir en fundos mineros, manufacturas, exportaciones artesanales, en fin.

Como también los trabajadores deben poner mucho de su parte capacitándose en diversas áreas de la producción, de la administración y comercialización de productos, estudiando carreras que tengan un buen mercado laboral para reclamar empleos mejor remunerados.

Vamos todo esto es parte de un gran engranaje que comienza bien cuando hay un acercamiento con la gente del sector privado, que ojala y en esta administración capte que ya es tiempo de invertir y apostarle todo a Nayarit y no deje como siempre que las mejores oportunidades de negocios las hagan empresarios de fuera en su mayoría extranjero. ¿No cree?

EN UN BOTANERO. Y ya para irnos le comento que hemos recibido comentarios de gente de Ruiz en el sentido de que el ex alcalde Martín Mejía se aprovechó del cargo para hacer y deshacer, de ahí que la denuncia del actual presidente, Librado Casas, quien lo acusa de un presunto desvío de 12 millones de pesos, toma fuerza.

Para ello nos informan que realizaba reuniones de Cabildo llevándose a los regidores que consideraba amigos junto con el Regidor fuera del Ayuntamiento, a conocido centro botanero para atender desde ahí los asuntos del gobierno municipal.

Así las cosas cuando mucho se esperaba de Martincillo, resulta que gobernó los asuntos del pueblo en medio de cervezas fría, música de banda y botanas compuestas de pescado frito y mariscos.