Por Óscar Verdín Camacho.- El jueves 27 de octubre, la secretaria de Salud estatal María Ibarra Ocampo se ganó el primer abucheo del sexenio cuando más de 200 trabajadores le gritaron ¡fuera, fuera, fuera! y le rechiflaron.
La molestia no era para menos. En el auditorio de la Sección 31 del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Ibarra Ocampo se dijo decepcionada del personal sindicalizado y los llamó gente sin sentimientos que son como máquinas que sólo piensan en el dinero.
María Ibarra era acompañada por el secretario General de Gobierno, José Trinidad Espinoza Vargas quien, sorprendido por la declaración, inmediatamente hizo uso de la voz y ofreció disculpas para calmar a más de 200 trabajadores reunidos, y que exigían en ese momento el cese de la secretaria de Salud.
El encuentro había sido motivado por la inconformidad de los trabajadores porque un día antes, se indicó aquí, numerosos cheques fueron regresados por los bancos al carecer de fondos las cuentas bancarias. El pago, que se cumplió ese jueves 27, correspondía a un retroactivo a partir del mes de mayo.
De acuerdo con asistentes al encuentro, el apunte de la secretaria golpeó no sólo a los trabajadores, sino que envió una señal de alerta al propio gobernador Roberto Sandoval Castañeda.
Prueba de ello es que Sandoval se reunió unos días después con la dirigencia sindical de la Sección 31, encuentro en el que la secretaria María Ibarra no estuvo presente.
Sandoval hizo saber a la dirigencia de los trabajadores que no habrá retraso en los futuros pagos, y les adelantó que se está realizando una investigación para establecer qué sucedió durante el sexenio de su antecesor Ney González Sánchez que le dio al traste a los servicios que presta la Secretaría de Salud.
Fuentes de la citada dependencia indicaron que Ibarra no cuenta con experiencia en instituciones grandes, por lo que ya están aflorando sus limitaciones. Además, el gobernador habría sido advertido que la secretaria de Salud podría estar recibiendo influencia de personajes cercanos a la anterior administración.
CACERÍA NO, JUSTICIA SÍ
Durante la reunión del jueves 27, el secretario General de Gobierno señaló que no habrá cacería, pero si habrá justicia y se procederá contra quienes ocasionaron el desorden administrativo en Salud, que ha provocado, como en varias ocasiones se ha apuntado en este espacio, el hacinamiento de pacientes que incluso permanecen en el suelo o en sillas por falta de camas, mientras que la obra de remodelación de urgencias continúa parada desde hace más de dos años.
Un médico que asistió a la reunión apuntó a este reportero: lo dijo el secretario General, que habrá justicia, y si no se cumple se lo vamos a recordar; aquí todos sabemos que el dinero se lo llevaron Ney, Omar Reynoso y varios más. Es imposible que regresen el dinero, pero sí queremos que haya justicia. Los hospitales nunca habían estado así, con tantas carencias.