Por: José Ma. Narváez Ramírez.

En su brillante carrera de historiador, don Everardo Peña Navarro, nos legó el libro: Estudio Histórico del Estado de Nayarit. De la Independencia a la Erección en Estado; impreso en Editora – Gráfica, de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 20 de Diciembre de 1956.

Por este texto nos enteramos de varios pasajes importantes de nuestra historia, pero en especial traemos uno que aconteció por estas fechas –hace ciento cuarenta años- y que dice así (SIC): Después del fracasado movimiento a que dio origen el Plan de la Noria, por la cuestión antireeleccionista, proclamado el 8 de noviembre de 1871, el Gral. D. Porfirio Díaz, de quien se ignoraba el paradero, desembarcó en Chamela, de riguroso incógnito; y disfrazado y en compañía del Gral. Galván, se dirigió a Tepic, trasladándose al pueblo de San Luis, donde fue huésped del Gral. Lozada, quien lo trató con toda clase de consideraciones, hasta que ocurrió la muerte del Presidente D. Benito Juárez, por lo que el Gral. Díaz marchó para Sinaloa.

También encontraron refugio en Tepic, algunos connotados políticos, como los Generales D. Trinidad García de la Cadena, Francisco Labastida y Plácido Vega.

Como dato curioso, insertamos en seguida un decreto que expidió el Gral. Díaz, ya en plan rebelde:

Porfirio Díaz, General del Ejército Constitucionalista de la República, en uso de las facultades con que estoy investido por el pueblo mexicano, decreto:

ARTÍCULO ÚNICO.- Se reconoce y declara Estado de Nayarit, la parte conocida con el nombre de 7/o. Cantón de Jalisco o Distrito Militar de Tepic, procediéndose desde luego a dársele la organización que le corresponde, con arreglo a las prescripciones del Código Federativo.

Publíquese para que tenga el debido cumplimiento.

Oaxaca, noviembre 10 de 1871.- Porfirio Díaz. - Justo Benítez – Secretario.

En su libro Aurora y Ocaso, D. Ciro Ceballos publica las siguientes comunicaciones dirigidas por el Gral. D. Porfirio Díaz al Gral. Lozada y que según Ceballos demuestran la complicidad en las actividades rebeldes:

Talpa. Abril 25 de 1872.- Muy estimado señor General:

Desde hace algún tiempo deseaba dirigirme a usted con el fin de ver si era posible que nos pusiéramos de acuerdo sobre varios puntos de grande interés para nuestra patria, lo cual nunca me pareció absolutamente difícil, no obstante que hasta la presente no he recibido respuesta a mi carta fecha 10 de Noviembre del año próximo pasado; y decreto relativo, porque teniendo informes, como los he tenido, de los buenos sentimientos con que se encuentra usted animado respecto de la unión en la familia mexicana, y conociendo el buen juicio que usted ha desplegado al apreciar la situación de la República; pero acontecimientos diversos que usted conoce, y los cuales se precipitaron de una manera inesperada, y la falta de respuesta a mi carta citada, me impidieron realizar esta idea, hasta ahora que la casualidad o mi fortuna me ha colocado cerca de ese Estado, de cuya circunstancia me aprovecho desde luego para escribirle esta, asegurándole antes que todo , que le habo en ella con la franqueza que acostumbro, y que usted puede fiar en la sinceridad de mis palabras.

Le acompaño el nombramiento de General en Jefe de la Cuarta Línea Militar, y como es mi deber, voy a explicarle brevemente los motivos que me han impulsado a expedirlo, para que usted, en vista de mis razones obre según su acreditado patriotismo.

Por el conocimiento que tengo de las aspiraciones que dominan generalmente en el ánimo de los habitantes de nuestro país, he llegado a comprender que lo que este necesita es un Gobierno establecido sólidamente, que dé garantía por igual a todos los ciudadanos, que realice la unión de los partidos en que desgraciadamente ha estado dividida nuestra sociedad, y que bajo el amparo de la ley asegure de una vez y para siempre el reposo que tanto apetece la Nación, para reponerse de los perjuicios que ha sufrido con sus repetidas revueltas, y aparecer más tarde bajo las condiciones que la hagan respetable ante las potencias extranjeras.

Desde luego he creído que podría encontrar en usted, el más eficaz cooperador para trabajar a favor de edad ideas, supuesto que usted desde hace años ha comenzado a practicarlas dando al Estado de Nayarit una tranquilidad y un orden que en vano envidian otros Estados de la República.

Estas circunstancias que lo elevan a usted respecto de muchos gobernantes, y que lo han hecho acreedor a las simpatías de los Estados limítrofes, unidas al conocimiento que por informes se me han dado de las bunas intenciones que usted abriga, me decidieron a buscar en usted un aliado seguro, como lo estoy, de que uno y otro apetecemos el mismo bien para nuestra patria, y de que ambos tenemos la suficiente abnegación para sacrificarnos, si fuere necesario, trabajando porque la Nación Mexicana, llegue a la altura que le corresponde como soberana e independiente.

Deseo que no vea usted en dicho nombramiento más que la expresión de una voluntad firme y resuelta para llegar cuanto antes al finque nos hemos propuesto, y la franca y leal intención con que ha sido dictado.

Si, como es de esperarse, usted acepta el cargo que s ele confiere, me congratularé de ello, muy cierto de que los Estados de esa línea en general, y el de Nayarit en particular, tendrán mucho que agradecerle, pues le deberán indudablemente que su paz interior no deba ser turbada, y a mi me quedará la satisfacción de haber cumplido con el deber de invitar a hacerle bien de la patria a un hombre que tiene el compromiso como mexicano, de acudir al llamado de los pueblos.

Mientras tengo el gusto de recibir la interesante contestación de usted, le ofrezco por segunda vez mi justa estimación de compañero y amigo, y con sincero afecto estrecho su mano.- (firmado) Porfirio Díaz.

Control Señores Control Estos documentos prueban la confianza que tenía Don Porfirio en el General Lozada aunque a un tiempo después Lozada cae fusilado

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