Por Paúl Moreno

Me alegra iniciar con esta buena noticia, es un tanto alentador el hecho de que a últimas fechas, el número de balaceras dentro de la Ciudad de Tepic se han distanciado y eso da pauta a pensar que sí pudiera regresar la tranquilidad en la capital del estado cora.

Es añoranza de todos, el que regrese la tranquilidad no tan solo en Tepic, sino en el estado de Nayarit y retornen quienes se vieron obligados a emigrar de la ciudad donde vivieron y vieron crecer a sus hijos; me refiero a todos aquellas familias que por sufrir amenazas o peor aún, que les llegaron a secuestrar o liquidar a algún familiar, siendo su único pecado el tener algún prospero negocio y no haber cumplido con las exigencias de quienes de eso viven.

Una gran verdad es que cada empresario que ha huido, se ha llevado consigo el, o las fuentes de empleo que para bien generaban, dejando a familias enteras sin el digno ingreso que anteriormente tenían, dejando tras de sí, una estela de mayor pobreza a la que de por sí ya existía.

Con la llegada a la gubernatura de Roberto Sandoval, pareciere que llegó también el final de cruenta batalla entre los cárteles delictivos; pues una de las principales promesas de campaña de él, fue el de erradicar los tiroteos en el estado.

Aun continua la violencia, sin embargo sí ha bajado de forma considerable; es ahora en los municipios donde persisten las balaceras y secuestros, desatando una sensación de incertidumbre y temor en sus habitantes; sin embargo, es un hecho el que poco a poco regresa la calma, poco a poco todo tiende a tomar su caudal. Lo que también es imperativo para nosotros los nayaritas, es la formación de nuevas y costeables fuentes de ingresos.

Dice el dicho de que una buena noticia nunca llega sola, y junto a la anterior, les comento con satisfacción de que la recolección de la basura en Tepic, poco a poco retoma su rumbo. Héctor Ibarra Horta, en su calidad de secretario de servicios Públicos del Municipio de Tepic, es un acierto, y con un poco de paciencia y tenacidad, ha logrado el desaparecer de las colonias de la capital, los antes constantes y pestilentes además enormes y odiados adornos en las esquinas de las calles.

Aun falta por hacer, pues Ibarra Horta sin ser mago esta haciendo milagros, pues el parque vehicular en el Departamento de Aseo Público es insuficiente de acuerdo a las exigencias de una ciudad que consta con más de 400 mil habitantes, imagínense que tan solo hay un aproximado de trece a quince camiones funcionado, y esos vejestorios cumplen horarios de 24 horas, pues con ellos se cubren tres horarios de ocho cada uno, lo que no les permite se les cumpla con sus afinaciones y sus chequeos mecánicos como se debiera.

Pero nosotros quienes habitamos esta ciudad capital, no ponemos de nuestra parte para conservar lo más limpio que se pueda nuestro espacio, y persistimos en sacar nuestras bolsas de basura incluso después de que ya paso el camión recolector sin importar el cooperar para que nuestros hijos sufran de enfermedades bronco respiratorias causadas por respirar tanta impurezas.

Se rumora de que una vez concluidas las auditorias a cada una de las dependencias, en breve, iniciará Gobierno del Estado a cubrir los pagos pendientes a proveedores, además de que ya inician las licitaciones de obra y para insumos, lo que permitirá una derrama económica, dando pie a los nayaritas planear con tiempo como festejar la Navidad en compañía de sus familiares; de hecho algunos incluso se adelantan y redactan anticipadamente su carta a santa Claus tal vez echando una que otra mentirita piadosa, referente a de que se han portado bien y que no han hecho travesuras, pero bien claro lo tiene Santa de que en los políticos no se puede creer.

La clásica recomendación es que debemos cuidar nuestro aguinaldo, pero a ciencia cierta es que los bares, cantinas y todo antro de perdición, estarán abarrotados, y serán sus dueños quienes disfruten de nuestra lana; cuando se nos quitará lo tarugo?, sin más por el momento, me despido. Hasta la próxima amigos.