Por: Juan Fregoso
Acaponeta, Nayarit.-Raúl Escobedo Sánchez, es uno los regidores más faltista que integran el actual Ayuntamiento, aun cuando la ley de la materia prescribe entre los principales deberes y obligaciones de este tipo de funcionarios es asistir puntualmente a las sesiones de cabildo, pero sucede que Raúl Escobedo Jr, no cumple con esta obligación elemental.
La razón por la cual este representante popular no asiste a las sesiones, se debe fundamentalmente porque trabaja como secretario en el juzgado mixto con sede esta ciudad. Para ser más exactos ostenta una duplicidad de funciones ciertamente incompatibles, porque el mayor tiempo lo ocupa en el juzgado y deja al garete el cargo de regidor, el cual no obtuvo por la voluntad ciudadana, ya que llegó a la regiduría por la vía de la concertacesión, o por la vía plurinominal, según se vea.
Este novel abogado es hijo del panista Raúl Escobedo Carvajal, quien en la pasada elección jugó un importante papel, ya que soterradamente trabajó a favor del PRI, porque desde un principio abandonó a su suerte a Rubén Arteaga, que fuera candidato a la presidencia por Acción Nacional, sin embargo, al corrupto de Raúl Escobedo en ningún momento le interesó ganar la presidencia, sino la gubernatura la cual buscaba doña Martha Elena García de Echevarría.
Escobedo Carvajal trabajó denodadamente por esta señora, ya que si esta ganaba él tenía la esperanza de irse a ocupar un alto cargo político en el gobierno estatal. Las cosas no le salieron como él esperaba, porque el candidato del PRI, Roberto Sandoval Castañeda, se alzó con una victoria rotunda, pulverizando literalmente a Martha Elena como al bandido de Guadalupe Acosta Naranjo.
Pero marrullero como es el ex diputado Raúl Escobedo Carvajal, ya había maniobrado finamente su proyecto de llevar a cabildo a su hijo, que nunca se ha visto en las oficinas del Comité del PAN, lo que quiere decir, que el júnior ni siquiera cuenta con la militancia panista para hacerse merecedor a un puesto de elección popular, como es en este caso la regiduría; no necesitaba ser miembro del albiazul, le bastó con ser el hijo del presidente del PAN para ser parte del cuerpo colegiado. ¡Qué suerte tienen los que no se bañan!, pues ahora resulta que para ocupar un cargo público es suficiente conque papi sea el chido de un partido político.
El asunto es que Raúl Escobedo Sánchez al no cumplir con sus obligaciones como regidor, no tiene derecho de percibir un sueldo que no devenga; se le paga al que trabaja, no a los güevones que no se presentan a las asambleas de cabildo a deliberar sobre los asuntos públicos que aquejan al municipio, incluso ni se preocupan por las necesidades de los habitantes de sus demarcaciones, porque piensan—y este el caso de Escobedo Sánchez—que como llegó por la influencia de su corrupto progenitor, no tiene porque estar yendo, dirá, a las enfadosas reuniones de cabildo, pues desde el inicio de esta administración, si le hemos visto dos o tres veces en la sala donde se discuten y analizan los problemas del pueblo, son muchas.
Por lo tanto, este abogado de reciente cuño se enfoca más a su trabajo como secretario del juzgado civil. Hay muchos que se preguntan si la duplicidad de funciones está dentro del marco legal; si es necesario presentar licencia en el tribunal para ejercer otro cargo, como es una regiduría. En fin, en México todo se puede, y más en política. Pero sería bueno que este regidor de sangre azul, diera una detallada información en lo que concierne a la situación en que se haya inmerso, pues aquí cabe el sobado dicho de que al que dos amos sirve con alguno queda mal y, obvio, Raúl Escobedo Sánchez, ya quedó mal con uno, que es el pueblo de Acaponeta, al cual le debe atención, porque hasta a sus paisanos de La Guásima, de donde es originario, los tiene abandonados.