Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

¿Qué pasó con el Estadio Cora?.... Esa obra millonaria que construyó el gobernador Ney González Sánchez y que puso en bandeja en manos de una empresa privada de la manera más ilegal, ya debió reintegrarse al patrimonio del Gobierno del Estado. Este fue un negocio más que hizo el anterior mandatario y que le redituó muchos millones de pesos. Ahí, a la entrada de lo que hoy es la Colonia San Juan, asentados en parte por la avenida Allende, de la Colonia Heriberto Casas, se levantaron orgullosos los estadios de futbol y el de beisbol por la administración estatal de don Candelario Miramontes sin vistosas estructuras, resaltando únicamente en el primero la cachucha volante de material bien sólido que aún al pasar los años resintiera cuarteaduras, con gradas de concreto que le dieron seguridad a los aficionados a su deporte. Pasaron muchos años que los vetustos edificios requerían ser renovados y fue en el mandato de Rigoberto Ochoa Zaragoza que se habló venderlos a la iniciativa privada o concesionarlos para que se construyeran unos nuevos. Esta idea tuvo mucha oposición entre los diversos sectores sociales y sobre todo de los cronistas deportivos organizados. Ya no volvió hablar de vender los estadios de futbol y el de beis, considerados entonces como un patrimonio del pueblo. Tuvo que llegar el gobierno de Ney González Sánchez para que de la noche a la mañana, con pesada maquinaria derrumbara bardas y graderías del inmueble de futbol para luego tumbar todo lo del estadio de beisbol, ya que el jefe del Ejecutivo tenía la idea de hacer ahí la Ciudad de las Artes, bajo la guía de una maqueta exhibida al público y que después fue cambiada en algunos de sus puntos. ¿Y qué pasó con los estadios ya destruidos?. Se preguntaba la gente al no ver indicios de que Ney se interesara para levantar los nuevos inmuebles. Por la presión que sentía el hijo de don Emilio González por no construir los estadios se decidió hacer lo que llamó con todo lujo Estadio Cora en un lugar de difícil acceso en vehículos, con una inversión millonaria. Y aquí viene lo bueno de la historia. Ney con su estilo de gobernar, de cierta prepotencia y con ideas dominadoras, presentó un dictamen al Congreso del Estado en donde solicitaba la autorización para otorgar la concesión a una empresa privada del Estadio Cora, porque es facultad del Poder Ejecutivo, previa autorización del Poder Legislativo; pero al negársele esta autorización el Poder Ejecutivo estaba ya impedido totalmente para disponer de esos bienes, patrimonio del Estado y menos bajo un Decreto Administrativo. Sobre el particular entrevistamos al licenciado Juan Echeagaray, exdiputado de la anterior legislatura, quien nos expresó que al serle negada al Jefe del Ejecutivo la autorización para otorgar la concesión a una empresa privada el Decreto Administrativo de Ney González no es la forma legal para hacer válida la transmisión, pues así hubiera sido en su instancia oportuna no se hubiera solicitado la autorización al Congreso. Pero yo creo-agregó el destacado abogado- que al existir la negativa de parte del Congreso del Estado se optó por esa fórmula de carácter administrativo, que, insisto, no es válida; la ley no la prevé como tal si no es autorización para realizarse, si no es para la transmisión temporal del uso, goce y disfrute de inmuebles propiedad del Estado de Nayarit. En ese caso las autoridades actuales tienen la facultad legal para dejar sin efecto esta autorización que se hace a empresa privada para que esté administrando el Estadio Cora. Ya hablando como legislador, el licenciado Echeagaray dijo: nosotros no aprobamos nada sobre el particular, al contrario, por mayoría se rechazó otorgar autorización al titular del Poder Ejecutivo para que otorgara esta concesión. De ahí –agregó-siguió siendo obligación del gobierno del Estado la administración del Estadio Cora hasta en tanto el Poder Legislativo no le autorice al Ejecutivo acceder temporalmente estos bienes. Entonces ¿Qué procede?.... Lo que procede es que la Contraloría, las instancias pertinentes inicien la investigación correspondiente y que de inmediato se notifique a la empresa privada que está administrando el estadio para que se reintegre al Patrimonio del Gobierno del Estado. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.