*El voto nulo donde hay candidatos pillos
*La democracia electoral una ilución
*Pavel Jarero, orgullo del PRD
Por Jaime Tapia López .-
La polémica por el voto nulo ha crecido de manera preocupante para los hombres del sistema que bien que mal han gozado las mieles que ha muchos les ha faltado. A partir que un grupo de universitarios han pretendido protestar por los candados que ha impuesto el Instituto Federal Electoral (IFE), para adquirir los mismos derechos ciudadanos que los partidos legitiman a su arbitrio para ser votados, el voto nulo, es tomado como medida de protesta ante la amañada cerrazón que el mismo sistema mexicano ha impuesto para controlar, a la vez, la amañada democracia que nos rige so pretexto de una paz social. El Tribunal Electoral, constantemente manda mensajes en los medios masivos de comunicación, informando que los ciudadanos pueden ser votados y votar. Los mensajes alusivos a que todos tenemos los mismos derechos, es una mentira burlesca y de mal gusto, pues el ciudadano puede votar, pero para ser votado tiene que pasar por el visto bueno de un partido político, que es quien goza de esa concesión y que para el caso se creó el Instituto Federal Electoral, para su protección ¿Y quién le dio esa concesión a los partidos políticos? Desde luego, que el sistema político que nos cobija con el manto de la seudo democracia que por siempre ha mantenido, más del cincuenta por ciento de los mexicanos en la pobreza y otro tanto en la miseria. El voto nulo, nace en la protesta por la inconformidad que existe entre muchos mexicanos, que los partidos políticos y la oligarquía los tengan relegados a ciudadanos de segunda. Si la constitución nos dice que los mexicanos tenemos el derecho de votar y ser votados ¿De dónde sale el parche o el candado para que este derecho sólo se ejerza a través de un partido político? Creemos que este mañoso candado salió de los serviles ideólogos de la oligarquía y que muy satisfechos tomaron los miserables políticos que se sentían en la antesala de la fiesta de nuestro sistema político mexicano. Ahora la preocupación de los alcahuetes y achichincles del sistema político mexicano, es que el pueblo se manifieste en contra de la aberrante seudo democracia que cómodamente pretenden que se avale con el voto, como manifiesto de conformidad, pero se está haciendo conciencia en que la única manera de protestar es acudir a las urnas para ejercer un derecho ciudadano pero anulando el voto a favor de nadie, ya que los candidatos impuestos por los partidos políticos, no son venidos del pueblo, sino, de la mafia política que bien se entiende con la oligarquía y por ende forma parte del sistema que divide a los mexicanos y que repito, tiene asfixiado el desarrollo económico de los pueblos. El acudir a votar, por uno u otro candidato, sin lugar a duda es estar avalando las trampas de la democracia que nos tiene en la miseria y al servicio de los grandes capitales ¿Cómo quieren los vividores que votemos por un candidato “X” si de todos no se hace uno? ¿Cómo quieren que el ciudadano vote, si se trata de comercializar el voto? ¿Quién gana finalmente con el voto que se emite, pierda o gane el candidato? ¿A caso el ciudadano gana algo? Desde luego que el único beneficiado es el partido político que recibe la preferencia y desde luego, el sistema lo gratifica con una jugosa compensación económica. Si analizamos a diversos candidatos de los diferentes partidos, en mucho de los casos, ninguno es digno de representar a nadie ¿Entonces, debemos de votar por alguien, sólo por votar? ¿Es correcto lo que piden los que comen con manteca? Ya lo dijo atinadamente Cuahtémoc Cárdenas, el voto, cada quien debe ejercerlo como quiera, porque es su voluntad y esa voluntad debe ser respetada y tomada en cuenta por el sistema político que actualmente mañosamente nos rige. Si el ciudadano tiene preferencias que lo ejerza como mejor crea conveniente y si no lo hace, es porque las cosas no andan bien y deben de cambiar. Una de las figuras que deben resurgir de acuerdo a nuestra constitución, son las candidaturas independientes, para liberarnos de los candados y de las tienditas disfrazadas de partidos políticos. Ya ¡basta! De que los partidos políticos nos impongan a los candidatos más pillos por el simple echo de tener compadrazgo ¿Y por estos es justo votar, aunque sepamos que se trata de un bandido? FACHENDA: Ahora el candidato perredista por el primer distrito, Pavel Jarero, ha puesto en alto las siglas de su partido, porque es el primer candidato de afiliación al cien por ciento que a levantado una campaña para ganar. Este no es prestado, es legítimo del PRD. PROVECHO: