José María Castañeda
SANTIAGO.- El abigeo en el municipio santiaguense alcanza límites insostenibles dijo el ganadero Feliciano Silva, de la zona serrana de Yago, luego de ser abordado por el reportero de esta editorial quien le preguntó si era verdad lo que ganaderos del rumbo del Quemado y Sentispac señalan en torno a que por semana son sacrificadas de una a dos reses en la zona de marismas.
El comentario general de los ganaderos de los lugares antes mencionados es que por la mañana cuando acuden los ganaderos al sitio donde se encuentran sus hatos de ganado para ordeñar constantemente se encuentran con la desagradable sorpresa de ver únicamente los cueros y el menudo de las vacas sacrificadas por parte de sujetos que amparados en la negrura de la noche se dedican al abigeo, sin que nada los detenga, Sobre el tema Feliciano Silva, dijo que todo lo anterior era verdad los ganaderos estamos atravesando por un ataque feroz de la delincuencia sin que nadie pueda detenerla, ya que cuando acudes a la agencia del ministerio público a denunciar el sacrificio de una vaca, novillo, o vaquilla, nos encontramos con un representante social desganado, que te dice llanamente que no puede acudir a levantar el acta de robo de ganado por que sencillamente no tiene en que ir, pero no todo acaba en que no hay dinero para comprar gasolina para el vehículo, sino que te piden testigos como que si los ladrones de ganado, van a aceptar que haya personas echándoles porras o midiéndoles el tiempo desde que degüellan el animal hasta que este muere.
Por eso muchos ganaderos prefieren no presentar denuncia ante el agente del ministerio público por robo de ganado, Ya que acaba uno metiéndole dinero bueno al malo, ya que además de la pérdida económica que representa el ganado sacrificado en tu ordeña, o en tu potrero, tienes que darles entre 200 y 300 pesos al ministerio público para que le eche gasolina a su carro, a fin de que acuda a levantar el acta correspondiente y luego salen con que quieren testigos pura burocracia Chema, por eso preferimos no andar denunciando el robo de nuestro ganado, cosa que ha provocado que esta actividad se haya incrementado en un 80 por ciento en comparación con el sexenio pasado y eso que apenas vamos comenzando, concluyó el ganadero de la zona serrana.