José María Castañeda
SANTIAGO.- Amas de casa de la parte más alta del cerro, indignadas se presentaron ante el reportero de esta casa editora para exigirle al director de seguridad pública municipal Eduardo Lugo, que envié vigilancia policiaca al sitio donde se encuentra el Cristo Rey, ya que el lugar es profanado por parejas de enamorados que amparados en la quietud de la noche dan rienda suelta a sus instintos amorosos, a sabiendas de que al lugar nunca llega la policía.
Nosotras por la mañana damos fe de la enorme cantidad de condones y papel de baño usado, ya que barremos el santo lugar para que siempre este limpio, a la vista de las personas que en el día acuden a admirar la planicie y ver la hermosa obra que nos dejara el ex presidente municipal Sergio González García, de tener un Cristo Rey, que como vigilante supremo vea con los brazos extendidos por todos los que vivimos en la cabecera municipal y por quienes viven en el Valle de Ixcuintla.
Todo esto en el día y por la tarde es maravilloso expresaron las amas de casa, quienes agregaron en el entorno de la entrevista con el reportero que la fatiga que les causa subir y bajar el cerro, para comprar lo necesario para preparar las comidas diarias se ven compensadas con la hermosa vista que tenemos de la ciudad, quien parece reflejarse en el espejo que comprende el río Santiago, sin embargo la situación cambia de manera radical cuando por la noche suben autos y camionetas repletas de jóvenes de ambos sexos, quienes cargados de botes de cerveza empiezan a embrutecer sus mentes escuchando música a todo volumen, subiendo y bajando el barandal de la capilla donde se encuentra la venerada imagen para más tarde cometer el sacrílego acto sexual ante la muda mirada del Cristo salvador, por lo que exigimos al director de seguridad pública que envié vigilancia policiaca para poner freno a estos actos de inmoralidad por parte de jóvenes santiaguenses que no respetan esta parte del cerro, donde hay tumbas de personas que murieron y que fueron enterradas en este lugar cuando había crecientes del río, y donde por años estuvo la santa cruz del cerro, y que no respetan hoy ni la sagrada imagen del Cristo Rey, con sus brazos extendidos clamaron las denunciantes.