Por Óscar Verdín Camacho
En lo que se ha convertido en una mala tradición, muchos árboles de navidad han sido sacados de las casas y tirados al aire libre en cualquier parte de Tepic.
Y lo que después sucede, también ya una tradición, es la quema de los citados árboles.
En los últimos días, por ejemplo, han sido arrojados varios de estos árboles al lecho del canal que cruza a espaldas de Plaza de Álica y Wal-mart. Pero en realidad el depósito de los mismos puede verse en cualquier parte de Tepic: en esquinas de calles, en camellones.
Lo que hace unas semanas adornó la sala de las casas y representó el sitio más buscado por sus habitantes, especialmente de los niños, pronto se convirtieron en un estorbo y son tirados generalmente a escondidas, de noche y en las más de las veces en el anonimato.