Por: Fernando Gutiérrez Meza

La postura de Julio Mondragón Peña se asimila a la conducta que en otros tiempos tomaba el Partido de la Revolución Democrática, que siempre era en contra de todo y a favor de nada, cualquier cuestión que realizaban las administraciones en turno eran señaladas y criticadas, aun esas fueran positivas.

En cada proceso electoral que se celebraba en Nayarit, el ex diputado local se empecina en señalar, criticar y vituperar a los actores políticos, como en su momento lo hiciera con quien ahora gobierna el Estado, Roberto Sandoval Castañeda, del que muchos decían eran amigos cercanos cuando el proyecto de Marco Antonio Fernández Rodríguez (QPD), pero las acciones muestran lo contrario.

Para muestra un botón cuando el ahora ejecutivo estuvo en la alcaldía de Tepic, solicitó al Congreso del Estado un crédito para la realización de varias obras, en principio se trataba del Bulevar Tepic Xalisco; en respuesta se creó una polémica en torno a ese endeudamiento, y gracias a las negativas acciones de los legisladores del PRI que se suponía eran compañeros de viaje de ROSA, el crédito llegó menor a lo pretendido, lo cual fue apechugado por Roberto.

Luego al acercarse el proceso electoral en que el abanderado al gobierno era Sandoval Castañeda, se repite la historia y las criticas, señalamientos y vituperios de Julio Mondragón, que pretendía ser candidato al Ayuntamiento de Tepic, y ninguno de los pretensos a ese mismo puesto de elección era más fregón que él, lo cual no se duda que el PRI se haya arriesgado al darle la oportunidad a ese muchacho al que la gente no lo mastica, al considerarlo un Yunior falso y sangrón que piensa que los pobres no lo merecen.

Pareciera que el político en mención sufre demencia, pues hace seis años tuvo la oportunidad de ser candidato del PRI a diputado en el segundo distrito y perdió con la simpática Grisela Villa Santa Cruz, luego en la siguiente le dieron nuevamente la chanza de hacerlo el abanderado en esa misma demarcación, en donde logra colarse gracias al trabajo de campaña del ahora gobernante, mientras que en respuesta como legislador poco falto que lo desconociera no como conocido o partidario, ya no digamos como amigo.

Se comporta como una persona inmadura políticamente, ignorante o que no conoce las mecanismos y formas en que se hacen las cosas no necesariamente en el PRI, en cualquier institución como en la Universidad, en que fue dirigente estudiantil, todo se hace con la línea, bendición de arriba y negociaciones, ahora quiere decirse asustado.

Don criticón como pudiera llamarse a Mondragón ese supuesto enemigo del gobernador del Estado, debe saber que tuvo una oportunidad de oro al ser diputado por el distrito dos, pero a diferencia de Roberto Sandoval Castañeda, el tal tiburón, la desaprovechó, pues todo su tiempo como representante popular lo dedico a la chunga, el coto y posibles viajes, pero nunca ha trabajar en su demarcación y soltar los centavos para la gestoría del barrio, la colonia o la comunidad rural que tantas necesidades tienen.

Mientras que eso hizo el Tiburón, recuerdo que cuando Roberto Sandoval Castañeda, fue diputado por el distrito tres, hizo todo lo contrario, traía una meta, un objetivo definido y una estrategia que era convertirse en alcalde al paso de tres años, para eso, se dedico a trabajar como hormiguita toda su demarcación desde las colonias de la reserva territorial, los municipios que competían y las comunidades rurales.

Sin embargo, el entonces legislador del característico sombrero, tuvo que meterle de su salario, debido que tenía en contra al presidente del Congreso de ese entonces, Efrén Velázquez Ibarra, al que también le latía el corazón de ser alcalde de Tepic, y pese a eso, Roberto siguió firme y echando mano de los amigos y conocidos como en el caso de algunas gentes de la prensa, y así hizo su segunda campaña por Tepic y con buenos resultados, y en esa misma frecuencia lo realizó rumbo al gobierno del Estado.

Si no mal me equivoco habíamos un pequeño grupo de periodistas, que confiamos en Sandoval Castañeda, y cuando nos pedía ayuda con el comentario o la nota, no refería, hay te encargo, ponle con letras chiquitas presidente de la Comisión del Deporte y la Juventud en el Congreso, con el afán de meterle a la gente la idea que iba por la presidencia.

No obstante, que el Tiburón pudiera tener tablas de algún día llegar a la presidencia, su conducta cremosa, pedante y sangrona de todo Yunior en nada le beneficia, por esa razón, ahora trata de menospreciar a nuevos valores como el caso de Roy Gómez Olguin, que aspira a ser legislador federal y con suerte se le haga y en la siguiente vuelta ocupe la silla que deje el toro en tres años.